Este miércoles hubiera sido un día de celebración para Shadya Altamirano al cumplir 30 años. Sin embargo, su familia está de luto tras haberla encontrado sin vida el pasado fin de semana. Su padre, José Luis Altamirano Guerrero, un destacado odontólogo de 71 años que se trasladó desde Tarija, Bolivia a Pinto (Santiago del Estero) hace más de treinta años, fue quien descubrió su cuerpo.
El sábado 11 de abril, Shadya tomó la decisión de acabar con su vida en un lugar frente a su vivienda, en esta pequeña localidad al sureste de la provincia, situada sobre el kilómetro 496 de la ruta nacional 34, con una población de cerca de 4,700 personas.
María Verónica Rodríguez, de 52 años y madre de Shadya, manifestó que la razón de su trágica decisión fue la difusión de imágenes y videos comprometedores hechos por su ex pareja, en los que se reía de ella.
La familia de Shadya está compuesta por cuatro hermanos varones cuyos nombres corresponden a edades de 31, 25 y 21 años, juntos integraban un grupo llamado Hermanos Altamirano.
“Disfrutamos del folclore”, comentó a Clarín la madre de Shadya, quien enseñaba danzas folclóricas y zumba. El significado de Shadya es “cantante” en árabe.
En el 2024, Shadya se graduó como abogada de la Universidad Siglo XXI, aunque actualmente estaba desempleada al igual que su madre, docente de educación primaria.
Verónica relató que desde los 16 años, su hija mantenía una relación amorosa poco saludable, caracterizada por constantes idas y vueltas. Este sábado 18, Verónica celebrará su 53º cumpleaños.
La madre también comentó que su hija había sido manipulada emocionalmente y expuesta a sustancias ilegales por su ex pareja.
La familia denunció que el último mes, el hombre de 43 años compartió en un grupo de WhatsApp las imágenes íntimas junto a Shadya.
Sintiéndose humillada, Shadya denunció el acoso el 1º de marzo, acusando de hacerla blanco de amenazas en la Comisaría Comunitaria N° 15 de Pinto.
El Ministerio Público Fiscal de Santiago del Estero comunicó que, ante la denuncia, ofrecieron a la víctima medidas de protección estatal, incluyendo un botón antipánico en su celular. Sin embargo, Shadya no las aceptó, firmando el acta correspondiente.
El 11 de abril, a las 19:15, María Verónica Rodríguez acudió a la Comisaría 15 del Menor y la Familia, horas antes del fatal suceso, informando sobre el delicado estado psicológico de su hija, quien había estado en tratamiento por trastorno obsesivo compulsivo y había tenido previos intentos de autolesión.
Ante el fallecimiento de Shadya Altamirano, la fiscalía inició una investigación exhaustiva, empleando medidas como la autopsia y el análisis del celular de la víctima, así como de un blíster de pastillas hallado junto a ella.
Rodríguez explicó que el responsable de la difusión de las imágenes es pariente de la fiscal general de Añatuya, María Emilia Ganem, y presumía de su inmunidad ante la ley.
Las juezas de Control y Garantías de Añatuya, Ana María Gonzalez Ruiz y Gladys Alami, confirmaron que no existía constancia de una solicitud de medidas de protección tras la denuncia de Shadya.
“El silencio y la inacción del Estado permitieron que mi hija, llena de vida, tomara esta decisión después de tanto sufrimiento, temiendo que su vida privada fuera conocida por todos”, expresó su madre.
El llamado de María Verónica Rodríguez para testificar sucedió solo después de que el caso fuera recogido por medios locales.
El teléfono de Shadya permanece en custodia para ejecución de pericias sin haber sido devuelto a sus familiares hasta la fecha.
No hubo nota de despedida por parte de Shadya. “Presumimos que fue un acto impulsivo”, confesó su madre con lágrimas, recordando el impacto positivo de su hija en la comunidad.
La realidad del suicidio
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), en 2025, el suicidio será la tercera causa principal de muerte entre jóvenes de 15 a 29 años.
A nivel global, más de 700,000 personas se suicidan cada año.
En Argentina, el Ministerio de Salud informó que diariamente se suicida un adolescente, situando esta tragedia como la segunda causa de muerte entre jóvenes de 10 a 19 años.
En la Ciudad de Buenos Aires, 596 menores fueron hospitalizados por riesgo suicida, según el Ministerio Público Tutelar.
En el área metropolitana de Buenos Aires, se reportaron 795 suicidios durante 2023, con una tasa de 7.4 por cada 100,000 habitantes, mientras que en la ciudad esa cifra fue de 6.1, de acuerdo con el Ministerio de Seguridad de la Nación.
Opciones de asistencia
Centro de Asistencia al Suicida (CAS): ante una posible crisis, visite el centro de salud más cercano o comuníquese a los siguientes números: 135 (línea gratuita) / (011) 5275-1135 / (0800) 345-1435 a nivel nacional.
Si usted u otra persona cercana está atravesando una crisis emocional severa y contempla el suicidio o el daño autoinfligido, visite uno de los hospitales con servicio de salud mental en Ciudad o el Gran Buenos Aires (haga clic aquí).
EMJ
