“¿Quién se iba a imaginar que el niño estaría durmiendo y algo así le sucedería?”, reflexiona Maicol González en una grabación realizada el martes. Mariela Altamirano junto a González, su pareja, salieron de su hogar y fueron abordados por algunos vecinos que querían saber qué había ocurrido con Ángel Nicolás López.
De este encuentro surgió un diálogo que fue capturado en video por quienes presenciaban el momento. Frente a frente, la madre biológica y el padrastro del niño de cuatro años relataron su versión de los eventos. A través de sus palabras, intentan defenderse de las críticas y acusaciones que circulan tanto en el vecindario como en las redes sociales.
Además, expresan su descontento hacia los vecinos que no mostraron disposición para ayudarles, los servicios médicos de emergencia que acudieron y el padre biológico, Luis López, junto a su esposa, Lorena Andrade.
“El papá aseguró a la doctora que dijera que el niño había sido agredido. Sin embargo, la doctora corroboró que Ángel no presentaba golpes ni indicios de violencia”, comentan.
Durante el intercambio con los vecinos, González incluso permite que se grabe la conversación: “No nos causa problema que nos filmen, porque eso no va a devolver al niño. ¿Quieres grabar y subirlo ya? Adelante. No tengo inconveniente alguno”.
En consideración a que las declaraciones ocurrieron en una grabación sin un consentimiento claro y fuera del ámbito formal de una entrevista, Clarín se abstuvo de publicar las imágenes de las personas involucradas.
Video Explicativo
“Nadie de la ambulancia sabía realizar maniobras de RCP”
Desde el comienzo de la grabación, se percibe claramente la incomodidad de Mariela Altamirano y Maicol González. Inicialmente, acusan a sus vecinos de no brindarles ayuda en el momento en que más lo requirieron.
“Nos están señalando en todas partes. Ahora observan los vecinos, salen y se congregan. El otro día, salimos de madrugada en busca de ayuda porque el pequeño se nos desvanecía en los brazos y nadie acudió. Son realmente despreciables, tocamos puerta por puerta a aquellos con coche. Nadie salió, el niño se nos desmayó dormido”, manifiestan. “Para criticar en Facebook y grabar con el celular son eficaces”, añaden.
A su lado, Altamirano narra que Ángel “sufrió un paro cardíaco”. Ambos reconstruyen los eventos ocurridos en la madrugada del domingo de Pascuas. Según relatan, el niño estaba en reposo, y nada parecía fuera de lo común.
“Le sentí el pecho y noté que todo estaba en orden, roncaba como de costumbre. Luego me di cuenta de que ya no lo escuchaba, lo revisé y no reaccionaba. Llamé dos veces a la ambulancia e intenté practicarle RCP. Salimos con mi hijo en brazos gritando por la calle en busca de ayuda. Incluso un vecino solo miraba a través de las cámaras”, detalla la madre en el video.
Ambos insisten en que no recibieron apoyo de sus vecinos. “Nadie nos prestó asistencia. Ahora es innecesario, no requerimos su ayuda”, dice González.
“Nos amenazaron, nos dijeron que nos incendiarían la casa”, confiesa Mariela. González reitera que su único deseo actualmente es salvaguardar a su hija menor, a quien Mariela sostiene en brazos a lo largo de toda la discusión.
La pareja también expresa su descontento con el sistema de emergencias. Según su relato, las ambulancias se demoraron y, cuando llegaron, el personal carecía de las habilidades para intervenir adecuadamente. “Incluso llegaron dos ambulancias, les entregamos al bebé y ninguno sabía realizar RCP”, sostiene Maicol.
Completa diciendo: “¿Sabes quién realizó RCP? La policía. Es vergonzoso que alguien que conduce una ambulancia no sepa cómo hacer RCP. Ellos no tenían conocimiento, aguardaron a que llegara un oficial para efectuarle RCP”.
Los vecinos escuchan atentamente. Una mujer intenta verificar la identidad de Mariela: “¿Eres la madre de Ángel?”. “Sí”, contesta Altamirano en voz baja.
“Nos dijeron que podría ser muerte súbita”
Mariela y Maicol sostienen en el video que el padre biológico del pequeño, Luis López, y su pareja, Lorena Andrade, los han puesto en mala posición. González relata lo ocurrido en el hospital cuando Ángel fue ingresado.
“Apenas subimos al niño a la ambulancia, llamamos al papá: ‘Mira, se desmayó’. Llega al hospital y le dice a la doctora que indique que el niño había sido agredido”, narra.
“Les aseguraron que tenía hematomas, golpes por todos lados. Pero no, la doctora le dijo que no tenía nada. No había golpes ni signos de violencia”, añade Altamirano.
González insiste en que los exámenes médicos no habrían revelado nada: “Lo dijo el médico pediatra. El director mencionó que el niño no sufrió violencia y las personas continúan agregando leña al fuego”.
La madre afirma en el video que nadie conoce el motivo que desencadenó el cuadro: “No encuentran la causa que llevó al paro cardíaco”.
Añade: “A raíz del desmayo, entró en paro cardiorrespiratorio y su cerebro no recibió oxígeno, lo que provocó una inflamación en la cabeza”.
Según González, conversaron con los médicos del hospital donde Ángel perdió la vida: “Nos dijeron que pudo haber sido muerte súbita o algo similar”.
“¿Quién iba a imaginar que el niño estaría durmiendo y sufriría algo así? Un niño sano que hace ejercicio y nada en la piscina. Hay muchos rumores sin sentido. Si ya lo dijo el médico y siguen metiendo cizaña”, enfatiza.
“Esa es la esposa del papá”, señala Mariela Altamirano. Maicol cree que el conflicto se exacerbó debido a las declaraciones del padre biológico y su esposa.
“Además, para empeorar las cosas, él es conocido en todo Comodoro por jugar al fútbol y ella es una figura reconocida de un equipo. Así es como empiezan, uno le cuenta a otro y se formó una cadena de confusión tremenda, siendo que la doctora declaró lo contrario”, explica.
“Le hicieron placas, exámenes, tomografías y nada. Le exigían a la doctora que dijera que tenía golpes. Estábamos ahí y le pedían a la doctora”, aclara sobre el padre biológico y su pareja.
En ese contexto, Maicol confirma que presentaron una denuncia y culpa a Luis López y Lorena Andrade de cualquier eventualidad que pudiera ocurrirles. Consideran que ambos “alimentaron” las acusaciones en las redes sociales.
Ante la pregunta de los vecinos sobre posibles enfermedades previas del niño, la respuesta de Mariela y Maicol es clara: “No”.
El padrastro añade: “No se sabe, nunca le hicieron… jamás le hicieron un chequeo completo. Todo era con el pediatra, las vacunas y nada más. Lo ponían desnudo y le revisaban las piernas, la boca, las caries. Pero un chequeo exhaustivo del corazón, un electro, esas cosas no las tuvo”.
Ambos también niegan haberse retirado del hospital. “Estás loco. Estuvimos allí toda la mañana, hasta ahora seguimos sin comer ni dormir porque nos sentimos mal. Comemos mal, es una pérdida, la de un niño”, explica Maicol.
Según su versión, tuvieron que retirarse debido a la tensión con el entorno del padre del niño y su esposa. “Le decía a ella ‘Te voy a matar a golpes’”, relata.
“¿Quién iba a pensar que el niño estaría durmiendo y le ocurriría algo así?”, plantea González en una parte del video. Por ahora, las respuestas finales siguen sin materializarse. Y en ese vacío, hay acusaciones en ambos frentes, mucho dolor y pocas certezas sobre la muerte de Ángel.
AS
