En Rosario, un individuo fue arrestado tras causar un altercado violento: propinó un golpe en el rostro a una empleada de un restaurante situado en el centro de la ciudad de Santa Fe. El incidente ocurrió cuando la trabajadora se acercó al cliente para solicitarle el pago de lo consumido.
El episodio en el corazón de la ciudad
Todo tuvo lugar en Leuda, un establecimiento culinario ubicado en Sarmiento 731, durante la mañana del jueves. Una mujer que trabajaba allí se dirigió a un joven sentado en una mesa para pedirle “si podía abonar lo ordenado por adelantado”. La reacción fue totalmente inesperada: el individuo se levantó y le dio un golpe en el cuello a la moza.
De acuerdo a la información difundida por Rosario 3, el individuo es un habitual del lugar, y debido a sus repetidos comportamientos inadecuados, el personal había decidido que debía pagar previamente. Sin embargo, esta medida resultó en una reacción sorprendente y violenta.
Pruebas y consecuencias del incidente
El incidente quedó registrado por las cámaras de seguridad del bar. Se puede ver cómo, después del pedido de la empleada, el hombre se levantó de su asiento y le dio un potente golpe con el puño a la trabajadora, y luego se dirigió tranquilamente hacia la salida como si nada hubiera sucedido. No obstante, la Policía lo detuvo poco tiempo después.
Compañeros de la víctima confirmaron que la agresión le causó una lesión en la nariz y múltiples magulladuras faciales.
“Está muy asustada en su casa, esto no es algo nuevo para nosotros”, relataron sus compañeras en una entrevista con un medio televisivo local. Además, se confirmó que la víctima procedió a realizar la denuncia formal del incidente.
Las trabajadoras afirmaron que lo sucedido aquella mañana “no es un hecho aislado”, ya que anteriormente habían experimentado situaciones similares de incomodidad y violencia.
En este sentido, acordaron que el agresor en muchas ocasiones pidió consumiciones y luego se negó a pagarlas, intentó sustraer objetos del mostrador, desplazó mesas e incluso trató de atacarlas físicamente.
“No se encuentra en sus cabales”, coincidieron las compañeras de trabajo de la afectada, aunque algunos piensan que solamente finge no entender. “Nos sentimos vulnerables; hoy fue un golpe, pero desconocemos lo que podría suceder en el futuro”, expresaron.
Durante la tarde, las redes del lugar recogieron testimonios de propietarios y trabajadores de otros establecimientos cercanos, quienes confirmaron que el mismo individuo había protagonizado incidentes similares en sus locales.
“Este señor reaccionó del mismo modo en un galpón del CEC”, escribió un usuario; “Intentó golpearme recientemente, por suerte no lo logró”, añadió otro en medio de la indignación general que se vivió en la zona.
RN
