Víctor Bordallo, un dedicado apicultor de 51 años y residente de Famaillá, no pudo prever la tragedia que se avecinaba cuando las aguas comenzaron a elevarse en Tucumán. Después de la feroz tormenta del 11 de marzo, muchas personas, en particular del sur provincial, fueron obligadas a dejar sus hogares debido a las inundaciones.
En diálogo con Clarín, Víctor relató que perdió parte de sus colmenas en la zona rural de La Madrid. Lo que empezó como una pérdida personal se transformó rápidamente en un impulso para rescatar a más de 300 animales en peligro.
Impacto del Temporal en Tucumán
La tormenta desató una serie de sucesos desafortunados: al inicio de abril, tres vidas se perdieron en un solo fin de semana, entre ellas, un niño de 12 años en San Miguel de Tucumán y una pareja en Tafí Viejo.
Iniciando el Rescate
Decidido a actuar, Víctor junto a su hijo Nicolás comenzó a recorrer diversas áreas rurales con su camioneta, distribuyendo alimentos y agua a los aislados por el desastre. Durante estos recorridos descubrieron la existencia de una crisis silenciosa: centenares de animales estaban atrapados en barro, sin acceso a comida ni agua.
El Trabajo Mancomunado
Un lugar afectado fue Sol de Mayo, ubicado cerca del río Marapa. Víctor, acompañado de voluntarios, llegó hasta allí utilizando una lancha. Pronto, la ONG Planeta Vivo se unió a la campaña, coordinando esfuerzos con las autoridades provinciales para proporcionar alimento y logística.
Fernando Pieroni, líder de la ONG, describe una escena desalentadora en Sol de Mayo: alrededor de 50 o 60 animales atrapados en un reducido espacio embarrado, rodeados de otros animales muertos o en extrema agonía.
Colaboración y Estrategia
A medida que continuó el rescate, el apicultor Víctor utilizó su lancha para acceder a áreas críticas y, con la ayuda de un dron de Planeta Vivo, localizaron a otros 100 animales en condiciones precarias. La misión involucró transportar a estos animales a un campamento sanitario establecido por la ONG.
Durante el último fin de semana de marzo, la misión finalizó recuperando 42 cabras extraviadas. Un riesgo adicional surgió del cambio de curso del río, forzando a los lugareños a abandonar sus hogares permanentemente.
Además, las lluvias persistentes provocaron que algunos pueblos cercanos a Concepción se inundaran, aumentando aún más la crisis. Victor relata que, aunque acostumbrado a las inundaciones, este evento superó todas las previsiones.
Conclusión de la Misión
En total, más de 300 animales fueron salvados gracias al esfuerzo conjunto de Víctor y la ONG Planeta Vivo, quienes también distribuyeron una gran cantidad de alimentos. A pesar de los progresos, el desafío continúa, pues quedan animales a la espera de rescate.
Aunque Víctor tuvo que pausar su ayuda debido a problemas con su vehículo, sigue recibiendo peticiones de auxilio. En tanto, el gobierno local ha divulgado que trabaja en brindar apoyo y asistencia a los productores afectados, resaltando la protección de los animales y la restauración de las infraestructuras dañadas.
