Los encargados de llevar adelante la investigación por el asesinato de Ian Cabrera Núñez, un joven de 13 años que fue abatido con un disparo de escopeta por un compañero de 15 años en la escuela N° 40 “Mariano Moreno” de San Cristóbal, situada al norte de Santa Fe, sostienen que podría haber existido una “planificación vinculada a relaciones en redes sociales”. Además, están evaluando si otras personas pudieron haber estado implicadas.
En la audiencia celebrada para presentar los cargos, que se llevó a cabo el pasado viernes en las instalaciones del Poder Judicial local, participaron los fiscales Carlos Vottero a cargo de la Fiscalía Regional de la Quinta Circunscripción del Ministerio Público de la Acusación (MPA); Luis Schiappa Pietra, fiscal de la Unidad de Responsabilidad Penal Adolescente del MPA, junto a los fiscales Carina Gerbaldo y Mauricio Spinoza.
El magistrado José Boaglio dictó medidas reservadas, entre ellas el mantenimiento en secreto del lugar donde está retenido el joven G.C., responsable de los disparos que terminaron con la vida de Ian el pasado lunes.
Los padres de la víctima, Hugo Cabrera y Mirian Núñez, optaron por no asistir. Tampoco estuvo presente el acusado, quien siguió el desarrollo de la audiencia de manera virtual desde su lugar de detención.
Imputabilidad del acusado
En una rueda de prensa, el fiscal Schiappa Pietra indicó que debido a que el implicado tiene 15 años, es inimputable según la legislación actual. Aunque la nueva Ley del Régimen Penal Juvenil, que disminuye a 14 años la edad de imputabilidad y aprobada por el Congreso Nacional en febrero, entrará en vigencia a partir del 5 de septiembre.
Al explicar los sucesos al juez Boaglio, el fiscal puntualizó que se trataba de “un incidente que había sido premeditado y que dicha premeditación estaba relacionada con conexiones y lazos en redes sociales”.
El impacto de las redes sociales
La indagación preliminar, que según los fiscales tomará tiempo, está centrada en una serie de supuestos intercambios del tirador con otros jóvenes a través de la plataforma Discord.
En estas charlas, se interactuaba con diferentes usuarios y se hacía alusión a otras tragedias en escuelas de Estados Unidos y Serbia. Tras los trágicos eventos, el pretendido perfil de G.C. recibió congratulaciones de varios usuarios, quienes pedían su liberación.
Schiaappa Pietra precisó que “(Las redes sociales) son una parte relevante de la investigación. Contamos hoy con información muy contundente sobre cómo se desarrollaban estas comunicaciones, estas interacciones, con individuos que claramente no podemos identificar en este momento, porque es un medio de comunicación en redes mucho más complejo de lo que solemos creer, con mecanismos de ocultamiento de identidades, y que se da también en comunidades de redes muy cerradas”
Los fiscales han señalado que, como en toda investigación, se busca determinar si hay más involucrados, pero hasta ahora no existen evidencias concretas que lo demuestren.
Vottero, el fiscal, lamentó profundamente los acontecimientos y calificó el caso como “extremadamente grave y desgarrador”, además de criticar la medida del juez de no exigir la presencia del menor en la audiencia de cargos.
El Ministerio Público de la Acusación pretendía que G.C estuviera físicamente en la sede del Poder Judicial de San Cristóbal para facilitar la comprensión, reflexión, y concienciación sobre la responsabilidad de sus actos, algo que según Vottero no se logró adecuadamente en esta audiencia inicial.
Los desgarradores hechos en la escuela
Ian Cabrera Núñez fue mortalmente herido el pasado lunes por la mañana al recibir un disparo de escopeta 12/70 por parte de un compañero en la escuela N° 40 “Mariano Moreno” de San Cristóbal, una localidad de 15 mil habitantes al norte de Santa Fe.
El ataque también dejó a ocho jóvenes heridos, quienes fueron atendidos en el hospital local, mientras que dos de ellos fueron trasladados a Rafaela sin riesgo vital.
El agresor fue reducido por el personal de la escuela, quien se abalanzó sobre él al escuchar los primeros disparos. Lo único que alcanzó a decir el adolescente fue que había estado cazando el fin de semana. El personal lo describió como un joven “perdido” en el momento del incidente.
El martes al mediodía, Ian fue despedido por una multitud de jóvenes, familiares y vecinos. El cortejo fúnebre transitó frente a la Iglesia local y por el Club Atlético Independiente, donde solía jugar en la categoría 2013.
Al final, sus restos fueron depositados en un nicho del cementerio local, donde fue llorado por una inmensa cantidad de vecinos congregados en el lugar.
