Descubre la impresionante arquitectura de la mezquita de Qairuán en Túnez

Hacia el año 1200 a.C., los fenicios o árabes del Yemen alcanzaron el Atlántico. Aproximadamente en 1110 a.C., establecieron Gadir (Cádiz) al suroeste de la Península Ibérica y en 814 a.C. fundaron Kart-hadasht (Cartago) en el actual Túnez. Túnez toma su nombre de la diosa fenicia Tanit. La región fue parte de Numidia, un reino bereber notable durante las Guerras Púnicas, entre los siglos III y I a.C.

La región de Ifriqiya y los Aglabíes

La designación de Ifriqiya fue adoptada por los musulmanes para referirse a la región. De acuerdo con ibn Jaldún, historiador tunecino, este nombre proviene de Ifricos, su primer conquistador. Dicho término finalmente dio nombre al continente África. Los Aglabíes, quienes gobernaron entre 800 y 909, controlaron Ifriqiya, incluyendo partes de Argelia, Túnez, Libia y algunas zonas de Italia y Sicilia.

La grandeza arquitectónica de la Mezquita de Qairuán

El máximo exponente de la arquitectura aglabí es la Mezquita Mayor de Qairuán. Localizada 160 kilómetros al sur de Túnez capital, se erige sobre una mezquita inicial construida en torno al 670. Fue completamente reconstruida en 836 por Ziyadat Allah I, el tercer emir aglabí. La estructura hipóstila de la sala de oración es uno de sus componentes más destacados, con arcos en forma de T y cúpulas que adornan la nave central. Este espacio está contenido dentro de un gran recinto rectangular que se abre a un patio con ocho accesos.

En 862, el emir Abu Ibrahim Ahmad introdujo reformas, incorporando una cúpula sobre el mihrab, el nicho que señala la dirección hacia Meca. Pequeñas ventanas en el tambor de la cúpula permiten la entrada de la luz, iluminando el mihrab como la parte crucial de la mezquita.

Sobre pechinas descansa el tambor de la cúpula, decorado con arcos y diseños de conchas. La cúpula de piedra tiene veinticuatro nervaduras con ménsulas en sus bases. Destaca el minbar del siglo IX, un púlpito de madera angosto desde donde se dictaba el sermón, considerado el más antiguo en su tipo.

Además, un zirí, al-Mu‘izz Ibn Cadis, estableció una maqsura, una sección reservada para el gobernante, diseñada con celosías de madera tallada, inscripciones cúficas y motivos vegetales.

Con unas medidas de 125 por 75 metros, esta mezquita cuenta con una sala de oración compuesta por 17 naves y un total de 444 columnas.

El minarete de la Gran Mezquita, iniciado por Bishr Ibn Safuán y completado en el siglo IX, es el más antiguo del mundo. Con 31,5 metros, su imponente figura sobresale en toda la ciudad. Se levanta sobre una base cuadrada de 10,5 metros, en la fachada norte del templo. En el patio, hay un impluvium para recolectar agua de lluvia y un reloj solar.

Gracias a las reformas realizadas por los Hafsíes entre 1228 y 1534, la Gran Mezquita ha llegado casi intacta a la actualidad, siendo la joya arquitectónica de Túnez.

Quizás también te interese:  Carrera para corredores y sus perros este fin de semana

El autor es Ricardo Elía, secretario de Cultura del Centro islámico de la República Argentina

El arte en Túnez: un patrimonio valioso

El legado artístico y arquitectónico de Túnez comienza con la República Cartaginesa, anterior a las repúblicas de Roma y Atenas. A lo largo de trece siglos, los gobernantes musulmanes construyeron mezquitas, madrazas, palacios y ciudades principales como Túnez, Qairuán, Sfax, Mahdia, Susa y Monastir. Monastir fue la ciudad del nacimiento de Habib Burguiba, quien logró la independencia de Francia y fue el primer presidente de la República Tunecina.

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos y para mostrarte publicidad relacionada con sus preferencias en base a un perfil elaborado a partir de tus hábitos de navegación. Contiene enlaces a sitios web de terceros con políticas de privacidad ajenas que podrás aceptar o no cuando accedas a ellos. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Más información
Privacidad