Descubre la inspiradora historia de la médica argentina honrada por la monarquía británica

La existencia de Marta Cohen se asemeja a un rompecabezas en el que cada pieza, incluso las más difíciles, encaja finalmente en un conjunto más amplio y coherente. En el mes de abril, regresará a su tierra natal desde el Reino Unido, famosa por sus intervenciones durante la pandemia como patóloga pediatra argentina reconocida.

Cohen aprovechará su visita para dar a conocer su libro, que se aparta significativamente de las más de doscientas publicaciones científicas que cimentaron su fama en el ámbito de la investigación médica.

Una vida marcada por decisiones difíciles

En su obra En busca del sol, comparte un relato impregnado de perseverancia, migraciones y su recorrido en la ciencia. Desde la lucha por su hijo Emiliano hasta ser honrada por el Príncipe Carlos en 2022, recibiendo la Orden de la reina Isabel II, su historia es una crónica de superación personal.

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Con apenas 28 años y en medio de una Argentina azotada por la hiperinflación, Marta decidió emigrar a Sudáfrica, un lugar en el que su futuro daría un giro inesperado. Proveniente de Trenque Lauquen, se trasladó a La Plata para estudiar Medicina. La oportunidad para cambiar su destino surgió en una cena académica que apenas pudo costear, pero que resultó crucial para su carrera profesional.

En su despacho del hospital, con algunas de sus seis obras literarias.

“La entrada costaba 10 dólares, un cuarto de mi salario mensual. Le conté a mi madre, quien, siendo pediatra y entendiendo la importancia de conocer a la gente adecuada, me sorprendió enviándome los 10 dólares en un sobre. En esa cena, un profesor sudafricano me ofreció una beca allí. Pasé de ganar 40 dólares a 2,000”, relata Cohen a Clarín.

Desafíos personales y profesionales

Lo económico se convirtió en una preocupación secundaria en su vida, y esa bonanza económica resultó temporal. Recién se había casado con su novio, un cantante aficionado de ópera, y en poco tiempo estaban viviendo en el complicado contexto del apartheid. En ese entorno, nació Emiliano, su primogénito, aquejado por el síndrome de Wolf-Hirschhorn, que le provocaba hasta 35 convulsiones diarias.

Entrevistas. Cohen, en plena pandemia de Covid. Foto Archivo

“Nuestra vida cambió por completo”, sintetiza Cohen. Sin un diagnóstico claro y enfrentando un ambiente social adverso, la experiencia se tornó aplastante. Decidió regresar a Argentina para tratar de comprender qué le sucedía a su hijo y reconstruir su vida.

El retorno no fue tan reconfortante como esperaba. Se topó con un sistema que la dejaba fuera. Durante las entrevistas, incluso con conocidos de antaño, le preguntaban cómo combinaría su carrera con el cuidado de su hijo. La precariedad laboral para las mujeres era evidente. “Si hubiese sido hombre, habría conseguido trabajo de inmediato”, asegura.

En ese contexto, se presentó en Hora Clave, programa de Mariano Grondona, como “profesional desempleada”, durante un debate sobre la alta desocupación en la era de Menem en los 90.

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Fue un desafío para ella salir en televisión por la “vergüenza de exponerse”. No obstante, lo hizo. Narró su formación en la universidad pública y su deseo de retornar lo aprendido a su país. Esa aparición desencadenó una reunión en el Ministerio de Trabajo y finalmente un puesto en La Plata, donde laboró durante años sin pertenecer a la planta permanente.

La vida diaria fue su mayor desafío. Emiliano necesitaba cuidados constantes, por lo que Cohen decidió avanzar en su carrera a pesar de los significativos costos financieros. “Trabajar me hacía feliz”, afirma sobre su determinación.

Con el tiempo, nacieron sus otras hijas, Guillermina y Martina, y la familia logró una relativa estabilidad. Sin embargo, la crisis de 2001 desestabilizó nuevamente todo. Frente a las restricciones bancarias, tenía dos opciones: entrar en política o emigrar otra vez. Optó por lo segundo.

El Reino Unido fue su nuevo destino. Tras enviar un email, recibió una carta del número 10 de Downing Street, firmada por Tony Blair, que la invitaba a unirse al sistema de salud británico.

Un legado de ciencia e influencia

Al iniciar su carrera en el Hospital de Niños de Sheffield, a 250 kilómetros de Londres, su entrevista coincidió con una fecha significativa: 2 de abril. Allí consolidó su trayectoria, convirtiéndose en líder del servicio.

Recientemente llegados a Sheffield, con su esposo, sus tres hijos y “Teresita”, la niñera peruana que los acompañó en su viaje hace 26 años.

Uno de sus mayores retos fue cuestionar la teoría del “bebé sacudido”, demostrando que ciertas lesiones en lactantes podían deberse a hipoxia y no necesariamente a abuso. Esta perspectiva encontró mucha resistencia en los casos judiciales.

El conflicto llegó al punto de enfrentar investigaciones de Scotland Yard y la fiscalía británica que intentaron revocar su licencia. Cohen defendió su postura con firmeza basada en la evidencia. Su esposo, “quien aún canta muy bien”, se convirtió en arquitecto y trabaja en la construcción de viviendas del gobierno.

Actualmente, con 64 años, sigue investigando (en 2023 publicó su último libro sobre hipoxia neonatal) y entrena cinco veces a la semana. “Todo lo que he vivido es motivo de orgullo”, afirma. Hoy, residentes del Hospital Italiano tienen la oportunidad de realizar prácticas en Sheffield con ella, y ocupa el cargo de vicepresidenta del Royal College of Pathologist.

Emiliano, de 35 años, sigue siendo el foco de su vida. “Es un niño grande”, comenta. Vive con la familia en el Reino Unido con la asistencia de un equipo de cinco cuidadores apoyado por el gobierno británico. “Podría residir en un centro especializado, pero preferimos que esté en casa”.

De vacaciones familiares en Portugal, luciendo una camiseta que menciona el síndrome de Emiliano.

La familia se completa con Teresa, una niñera peruana que los acompaña desde hace más de 25 años y que se ha convertido en una “abuela” para sus hijos.

Su libro captura esta esencia: “En ocasiones no se ve la luz, pero hay que salir a buscarla”.

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El 6 de abril será homenajeada en el Hospital Británico de Buenos Aires, el 7 presentará su libro en la Universidad Nacional de La Plata y el 11 en Trenque Lauquen, de donde aparecieron aquellos 10 dólares que la hicieron tomar su primera gran decisión. Aunque el sol no siempre brilló claramente.

AS

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