El caso de Noelia Castillo, una joven de 25 años de España que, tras enfrentarse a numerosos retos por más de dos años, consiguió que se respetara su derecho a la eutanasia, revive el intenso debate que sacude la medicina moderna. Esta discusión se vuelve particularmente compleja en lugares como Argentina, donde no hay una legislación que amplíe la definición de “muerte digna” más allá de dejar que las enfermedades sigan su curso sin intervenciones que prolonguen artificialmente la vida. La ley 26.742 permite esto último.
En este artículo, se presentan dos perspectivas especializadas y opuestas sobre la eutanasia y el suicidio asistido. Resulta curioso que la búsqueda de fuentes en este delicado asunto condujo a una coincidencia notable.
Ambas opiniones provienen de médicos que se dedican a momentos cruciales en el ciclo de la vida: uno inicia la vida, el otro la concluye, aunque sus especialidades son opuestas. Aunque se trata de un tema de bioética sumamente complejo, estos profesionales representan dos extremos en su campo.
Visión de Mario Sebastiani, a favor de la eutanasia
Mario Sebastiani, un destacado ginecólogo obstetra que fue reconocido con el Premio Konex en salud pública 2023 y ex presidente del Comité de Bioética Asistencial del Hospital Italiano, donde también se desempeña como obstetra, es una figura clave en temas como el aborto y la muerte digna a nivel nacional.
Al contactarlo, Sebastiani mostró estar abrumado por la atención mediática, comentando que había participado en múltiples entrevistas. Para él, el tema interesa mucho, aunque sostiene que las encuestas de la UBA indican que el 70% de la población está a favor de la eutanasia.
Según Sebastiani, la gente valora tener una muerte digna, libre de dolor y sufrimiento, lo que explica por qué muchas personas desean que otros los ayuden a morir cuando ya no es posible continuar.
Denunció la interferencia del padre de Noelia y de los Abogados Cristianos como un obstáculo en el derecho de la joven a decidir: “La legislación española es clara y Noelia hubiera podido someterse a su decisión mucho antes”.
El médico subrayó la importancia de los dos intentos de suicidio de Noelia como un tema crucial en bioética, destacando que, en el mundo, las personas con intentos de suicidio suelen recibir atención especial para acortar su sufrimiento.
Pablo Asan, defensor de los cuidados paliativos
Pablo Asan trabaja en CCP Baires, una clínica en Argentina especializada en cuidados paliativos, y es miembro de la Asociación Argentina de Cuidados Paliativos. Aunque está en contra de la eutanasia, cree que los cuidados paliativos no se oponen a ella. Para él, el médico no debería ser quien termine una vida, y es crucial corregir las fallas que llevan a esa situación extrema.
Asan explica que el caso de Noelia representa un fallo del sistema, la sociedad y posiblemente la familia al no evitar que su sufrimiento fuera tan grande. Sugiere que, con un enfoque adecuado, incluyendo el apoyo psicológico y espiritual, se podría evitar que personas en situaciones similares lleguen al extremo de querer morir.
Advierte que el sufrimiento no debe ser confundido con vivir, e insiste en que el objetivo debe ser permitir a los pacientes vivir de la mejor manera posible. Asegura que este proceso requiere tiempo y se debe abordar con humanidad y compasión para que nadie sufra tanto como Noelia nuevamente.
Pese a no aprobar la eutanasia, Asan respeta la decisión de países que la avalan, siempre que los derechos del paciente que lo solicita se respeten. Apoyándose en los derechos humanos, defiende que los pacientes deben decidir sobre su propia salud.
