Un instante crítico en las vías del tren
“Qué hijos de puta que son”, es la única expresión que se oye en el clip registrado por la cámara de un tren de carga que casi atropella a un niño de 3 años. El pequeño permanecía sobre los rieles en el barrio Los Galpones de Córdoba. La voz es del maquinista, quien desesperado, hizo sonar la bocina repetidamente para alertar sobre el niño en las vías.
La rápida acción de un agente de patrulla
Un agente de la policía motorizada, que vigilaba la zona, percibió la situación y consiguió rescatar al niño con apenas segundos de margen antes de ser embestido por el tren, que arrastraba un convoy de más de 15 vagones desde Juárez Celman a Córdoba.
La escena, digna de una película de acción, fue real. El incidente, capturado en video, tuvo lugar alrededor de las 11 de la mañana de un lunes en un área vulnerable de Córdoba, donde las viviendas están peligrosamente cerca de las vías, un terreno ganado al tren por los residentes locales.
Pablo Luna, cabo de policía, patrullaba la zona junto a un compañero. Fue en ese momento que detuvo su moto cerca de las vías y escuchó los insistentes bocinazos del tren, lo que le alertó de que algo inusual ocurría, al descubrir al niño sobre los rieles a punto de ser arrollado.
“El tren venía rápido y tocaba la bocina de manera inusualmente insistente. Esto me hizo sospechar que algo no iba bien. Miré y vi al niño en medio de los rieles. Estaba junto a mi moto”, narró Luna en una entrevista con Clarín, añadiendo que salvó al niño tan solo por milímetros.
El impacto personal y profesional en el policía
Para el cabo de la Policía de Córdoba, la primera imagen que le vino a la mente fue la de su hijo de 13 años, que lo espera diariamente al volver del trabajo. Luna reflexionó que, si bien ha dedicado una década a su carrera policial, este acto de salvar la vida de un niño justifica todo su esfuerzo.
Con 10 años de servicio en la policía, Pablo Luna encontró en Córdoba su hogar. Originario de La Rioja, ha establecido una vida aquí. Su hijo, que juega en las inferiores de Racing de Córdoba, fue el motivo de su decisión de unirse a la fuerza policial, con el objetivo de asegurarle un buen futuro.
La elección del Escuadrón Motorizado fue intencional. “Lo atractiva de la motorizada es la libertad en el trabajo”, comentó Luna, señalando que la experiencia en el campo agudiza la intuición para percibir peligros potenciales.
Anteriormente, el cabo Luna había enfrentado situaciones complicadas, como cuando fue atacado por un barrabrava de Banfield hace tres años. “Me apuñalaron en la pierna, fue lo más grave. Todos los días, al salir a la calle, no sabes qué te espera, pero forma parte del orgullo de ser policía”, afirmó.
Reconocimiento oficial
El ministro de Seguridad de Córdoba, Juan Pablo Quinteros, anunció que el cabo Luna será condecorado y promovido “por su actitud valiente” que hizo posible el salvamento del niño.
“Este oficial no solo cumplió con su deber, fue más allá. Esto merece el reconocimiento máximo”, declaró el ministro, añadiendo: “Lo realizado por el cabo Luna en Villa Los Galpones no solo es un acto de valentía, es el cumplimiento más puro del deber. Al ver al pequeño en peligro sobre la vía, actuó inmediatamente y salvó una vida”.
