Una Monja Sin Fronteras
La relación entre el Papa Francisco y Sor Lucía Caram se compara a la de un padre y su hija. Desde que se conocieron hace más de una década, el Pontífice ha admirado la valiente dedicación de Sor Lucía hacia los más necesitados. Conocida cariñosamente como “la monja quilombera” por su forma directa y disposición para llamar la atención sobre las injusticias, Sor Lucía se enorgullece de ser la voz que se levanta sin temor.
Espíritu Incansable en Manresa
A pesar de sus 59 años, Sor Lucía, originaria de Tucumán pero residente en Manresa, Cataluña, demuestra la vitalidad de una joven en sus veintes. Su día parece interminable, sacrificando el sueño para potenciar cada instante de su labor. “Estoy acostumbrada a dormir poco: me acuesto a las dos y me levanto a las cinco”, comenta con una sonrisa, aún impactada por su reciente visita a Ucrania, cargada de momentos de intenso dolor, equipamiento y suministros médicos.
Misiones de Esperanza en Ucrania
La Fundación Convento de Santa Clara, liderada por Sor Lucía, gestiona ayudas constantes hacia Ucrania, un país desgarrado por el conflicto con Rusia. Gracias a las donaciones españolas, Sor Lucía ha coordinado más de 40 misiones, entregando ambulancias y equipos médicos cruciales que han salvado miles de vidas. “La necesidad de ambulancias es imperante, como dicen los ucranianos, cada una salva 100 vidas”, reflexiona. Sor Lucía afirma su compromiso inquebrantable con aquellos que dependen de su ayuda.
La religiosa, aunque no busca protagonismo, difunde incansablemente en sus redes sociales cada acción humanitaria. Su influencia online, con cientos de miles de seguidores, refuerza su apodo de “monja influencer”. “Mis publicaciones actúan como un comprobante de que toda ayuda llega a su destino”, explica, notando la respuesta positiva y el deseo de colaboración de sus seguidores.
Entre sus constantes viajes, Sor Lucía trae de regreso a España a heridos y familiares de combatientes, proporcionándoles un alivio temporal en Barcelona. “Visitamos sitios emblemáticos como el Camp Nou para ofrecerles un respiro de la guerra, antes de regresar a sus hogares”, comparte.
Reconocimientos y Encuentros Notables
Recientemente honrada por el presidente Zelensky en Madrid, Sor Lucía se siente agradecida por el reconocimiento de su ardua labor en Ucrania. “Agradezco su firme liderazgo, más allá de cualquier medalla”, señala. Su trabajo también la lleva a importantes encuentros, como con el nuevo Papa León XIV, quien le brindó una audiencia en el Vaticano, reforzando su convicción en el apoyo espiritual a su causa.
De regreso a su monasterio del siglo XIII en Manresa, donde vive como una ermitaña moderna, Sor Lucía incorpora pequeños momentos de bienestar, como el ejercicio, a un horario ya saturado de deberes humanitarios. A pesar de todo, Sor Lucía conserva una conexión especial con su Argentina natal y reflexiona sobre los cambios políticos que podrían ayudar al país a levantarse de la miseria pasada.
