René Redzepi es considerado uno de los chefs más destacados de nuestra era. Su notoriedad en el ámbito culinario es tal que su restaurante en Dinamarca, Noma, se convierte en una inspiración central para Carmy, el protagonista de la serie “The Bear”.
Sin embargo, como suele ocurrir, las cosas no siempre son lo que aparentan. Recientemente, se ha desatado un escándalo en torno a Noma, principalmente en redes sociales. El pasado fin de semana, una investigación realizada por The New York Times alzó la controversia a otro nivel. En el reportaje, 35 antiguos trabajadores del restaurante en Copenhague compartieron experiencias de abusos y malos tratos por parte de Redzepi, lo que llevó finalmente a su dimisión.
El anuncio de su renuncia
En un video publicado el jueves en su cuenta de Instagram, Redzepi comunica a su equipo de Noma su decisión de dar “un paso al costado”, con el objetivo de que “todos puedan sentirse completamente seguros”.
El video, cuidadosamente editado, muestra al personal en silencio, escuchando las explicaciones del chef, quien expresa su pesar diciendo, “lamento profundamente que todos estén pasando por esta situación. Realmente lo siento. Esto no refleja quiénes somos como colectivo. Me siento increíblemente orgulloso de lo que Noma representa como organización”.
Redzepi añade, “no eludo la responsabilidad por lo que he sido”, una declaración que ha mantenido desde que salieron a la luz las acusaciones de comportarse de manera abusiva con sus empleados.
Confesiones del pasado
En un reciente post en Instagram, Redzepi comentó: “Quiero abordar las historias que han resurgido sobre mi estilo de liderazgo en la cocina. Aunque no todos los detalles coinciden con mi memoria, reconozco aspectos de mi conducta en esos relatos y entiendo que mis acciones perjudicaron a quienes estuvieron a mi cargo”.
Las acusaciones no son un fenómeno nuevo para Redzepi, quien creó Noma en 2003 junto al chef Mads Refslund. En 2008, el documental “Noma en un punto de ebullición” ya presentaba imágenes de él alzando la voz a su personal, y en 2015 admitió haber sido un “tirano” que ejercía presión e intimidación.
Reconoció que había complicado la vida de muchas personas a lo largo de su carrera, admitiendo que había levantado la voz y actuado de manera autoritaria, como en un incidente recordado con una empleada de Colombia durante una cena crucial. “A veces, las personas dicen ‘sí’, pero su mente está en otras cosas y no están atendiendo al detalle”, se justificaba.
En semanas recientes, el asunto alcanzó nuevas dimensiones. A inicios de febrero, Jason Ignacio White, exdirector del laboratorio de fermentación de Noma entre 2017 y 2022, empezó a recopilar denuncias anónimas en su cuenta personal de Instagram.
El domingo, la periodista especializada en gastronomía del New York Times, Julia Moskin, divulgó un relato exhaustivo sobre las “condiciones laborales abusivas”. Inicia su reportaje con un incidente perturbador: durante una fría noche de invierno, Redzepi ordenó al equipo salir al patio y, frente a unos 40 miembros del equipo, agredió verbalmente y golpeó a un sous-chef por reproducir música tecno en la cocina. Su ira sólo cesó cuando el joven, levantando la voz para que todos lo oyeran, mencionó algo inapropiado para calmar la situación.
Redzepi, quien tiene 48 años, es hijo de una mujer danesa y un hombre albanés. Después de ser expulsado de la escuela a los 15 años, siguió a su mejor amigo a una escuela culinaria, iniciando así su trayectoria en la alta cocina, trabajando en prestigiosos establecimientos como El Bulli en España y French Laundry en EE. UU.
Fundó Noma –que en danés significa “comida nórdica”– a los 26 años en una vieja bodega en Copenhague. Ferviente defensor de la filosofía de alimentos de proximidad, integró productos de sus propias granjas en un enfoque moderno de la cocina nórdica.
Reconocido durante cinco años (2010, 2011, 2012, 2014 y 2021) como el mejor restaurante del mundo, y ostentando tres estrellas Michelin, Noma catapultó a Redzepi a la cima entre los chefs más influyentes de su tiempo.
