La Organización Panamericana de la Salud (OPS), junto con diversos laboratorios farmacéuticos tanto nacionales como internacionales con presencia en el país, empezaron este jueves una serie de negociaciones. El objetivo es establecer acuerdos que permitan a las empresas asegurar un mayor volumen de exportaciones mediante el Fondo Rotatorio de la OPS, que a partir de ahora, además de vacunas, incluirá la venta de medicamentos nacionales de alto costo, incluyendo los biosimilares muy demandados, confirmaron a Clarín fuentes del sector.
Reforzamiento del papel de la ANMAT
La noticia se complementa con otra relevancia sobre la ANMAT, la entidad encargada de regular los medicamentos y alimentos en el país. En lugar de perder protagonismo, como se temía debido a la pérdida de credibilidad alimentada por críticas del exministro de Desregulación Federico Sturzenegger y el problema del fentanilo contaminado, tanto el Ministerio de Salud como la OPS y los laboratorios planean fortalecer la relevancia y la imagen de la ANMAT.
Un alto funcionario explicó a este medio que la intención es que la ANMAT no solo siga registrando medicamentos en Argentina, sino que sus registros sean aceptados automáticamente en otros países que participan en las compras conjuntas a través del Fondo Rotatorio.
Diálogo y acuerdos internacionales
La reunión se llevó a cabo la mañana de este jueves, con la participación destacada de Jarbas Barbosa, director de la OPS, quien se encuentra de visita en Argentina, y el anfitrión fue Mario Lugones, ministro de Salud de la Nación. Este último, según palabras de una alta fuente del sector, “presentó a las partes” con la intención de fomentar un “acuerdo entre privados”.
En el encuentro estuvieron presentes, además del director de la ANMAT, Luis Fontana, y otros funcionarios del Ministerio de Salud, representantes de las principales cámaras farmacéuticas del país (CILFA y Cooperala), y delegados de laboratorios internacionales de CAEME. Por parte de la OPS, además de Barbosa, asistieron el director del Fondo Rotatorio, Santiago Cornejo, y la representante local del organismo, Eva Llovis.
El Fondo Rotatorio de la OPS es un sistema que permite a los países de la región participar en compras conjuntas para asegurar precios más competitivos. Esto se logra al adquirir productos en grandes cantidades, lo cual mejora la capacidad de negociación.
Además, este mecanismo asegura un acceso equitativo y oportuno a productos farmacéuticos, como las vacunas de calendario, para todos los países de la región.
Impacto en la industria farmacéutica argentina
Argentina busca no solo ser un fuerte comprador a través de este sistema, sino convertirse en proveedor, no limitándose únicamente a vacunas. Esta iniciativa se materializará en acuerdos específicos, donde cada cámara farmacéutica o laboratorio acordará cuotas de exportación con la OPS.
Estas medidas contrarrestan el terreno perdido por muchas industrias nacionales y los recientes conflictos dentro del Gobierno. Mientras que varias áreas del Estado han estado influenciadas por la Secretaría General de la Presidencia, liderada por Karina Milei, en el ámbito de la salud se sigue otra lógica.
Una fuente del sector explicó que la diferencia con las condiciones anteriores es que no solo se venderán vacunas, sino también medicamentos de alto costo, como los biosimilares. Además, los registros de la ANMAT se aceptarán automáticamente en otros países de la región, lo cual representa novedades significativas.
Los laboratorios nacionales han recibido con entusiasmo esta propuesta. Desde Cooperala expresaron que la OPS ofrece a los laboratorios argentinos la oportunidad de presentar sus productos, respaldados por la regulación del ANMAT, una agencia de alta calidad comparable con las principales del mundo. Esto representa una gran oportunidad para la industria farmacéutica nacional, generadora de divisas y estrategia para asegurar la soberanía sanitaria.
De forma similar, CILFA apoyó la iniciativa: “Como representante de la industria nacional productora de medicamentos, coincidimos con las autoridades del Ministerio de Salud y la OPS en la necesidad de fortalecer las plataformas industriales existentes en el país para atender las necesidades regionales con medicamentos accesibles, de calidad, seguros y eficaces”.
La idea es que la ANMAT se convierta en la “puerta de ingreso de los medicamentos argentinos para la región”, y responde a una solicitud de la industria farmacéutica durante años. Se busca garantizar cuotas de venta que eviten que productos más económicos de India o China invadan el mercado, afectando la inversión a largo plazo.
Uno de los argumentos más citados es el acceso a los medicamentos. La OPS y los laboratorios argumentan que priorizar solo a oferentes más baratos corre el riesgo de dejar a los países sin producción propia o regional, lo que podría ser problemático en eventos como una pandemia.
Una fuente del encuentro explicó que “la OPS funcionará como facilitador de capacidades complementarias, evitando que todos hagan lo mismo y aprovechando el conocimiento regional para abaratar costos”.
La estrategia es ser más competitivos y suministrar lo necesario con mayor eficiencia y escala, en un contexto global complicado, como el transporte de materias primas.
La OPS, además, debe mantener su agenda, proteger a sus países miembros y preservar su entidad en un mundo donde los organismos multilaterales están debilitados.
