En su cuenta de Instagram, Sofía Devries, una joven de 23 años desaparecida desde el lunes mientras buceaba en Puerto Madryn, comparte su pasión por la belleza, el estilo de vida y los viajes. Su perfil cuenta con alrededor de 6.400 seguidores, superando en cantidad a su otra cuenta donde documenta sus travesías y sus experiencias submarinas.
Sofía, originaria de Moreno, además de su afición por el buceo, está involucrada junto a Leonardo Alonso, su pareja que la acompañaba en Madryn, en un negocio de fertilizantes orgánicos. Según su perfil de LinkedIn, estudió Comunicación Social y Relaciones Públicas en la Universidad Argentina de la Empresa (UADE) y obtuvo un título en Administración de Empresas en la Universidad Tecnológica Nacional.
Un testimonio de búsqueda emocional
Leonardo expresó en redes sociales el martes: “Sofía es mi esposa, mi compañera de vida. Nos encontramos en Puerto Madryn para un curso de certificación de buceo. Tuvimos un percance bajo el agua y no hemos logrado localizarla desde entonces. Necesito encontrarla”.
También compartió sus críticas hacia la fiscal a cargo del caso: “Nos quiere obligar a firmar una declaración que nos prohíbe abandonar la ciudad. Es necesaria una actitud más comprensiva en un momento en el que no se han desplegado los esfuerzos adecuados para encontrarla”.
La investigación comenzó con la fiscal María Angélica Carcano y luego fue entregada a la fiscal María Eugenia Vottero.
¿Quién es Sofía Devries?
En sus redes, Sofía se presenta como modelo de maquillaje y documenta fotografías de sus viajes. Sus publicaciones la muestran buceando en diversos lugares tanto de Argentina como del exterior.
En su perfil de LinkedIn, se describe como “una apasionada de la comunicación creativa, osada y auténtica. Desarrolla proyectos de comunicación y asesora a empresas y emprendedores para lograr sus metas, especializándose en Gestión de Redes Sociales, Branding, campañas integrales y producción audiovisual”.
El operativo de búsqueda en curso
Desde temprano el martes, con los primeros rayos del sol, Prefectura reanudó la operación utilizando nuevos equipos mientras se investiga el incidente ocurrido el lunes por la tarde.
Testigos señalaron que Sofía se encontraba a 25 metros de profundidad, y tras una complicación, su compañero de buceo no logró regresar a la superficie con ella. A pesar de los esfuerzos realizados por el grupo, no ha sido encontrada.
El barco SB-15 “Tango” se unió al operativo el martes por la mañana. Esta nave, con 50 metros de eslora y una tripulación de 43 personas, está equipada para trabajar en zonas con baja visibilidad y corrientes complejas.
Medios desplegados en la búsqueda
El buque de rescate se suma a otras unidades como el guardacostas GC-65 y al equipo de buzos que recorren la zona con la esperanza de hallarla. Sin embargo, las expectativas de encontrarla con vida han disminuido notablemente.
“La profundidad en la que se encontraba reduce significativamente las posibilidades de hallarla viva”, afirmó Adrián Wagner, jefe de Salvamento y Buceo de la Prefectura Naval Argentina.
Mientras la búsqueda sigue su curso, el Ministerio Público Fiscal está investigando si hubo algún tipo de negligencia durante el buceo.
