Las lluvias torrenciales del evento climático conocido como Súper Niño han causado desbordes significativos en el Litoral, lo que ha resultado en un aumento dramático en la cantidad de rescates de fauna en áreas urbanas. Serpientes, mamíferos y aves heridos son llevados diariamente a los centros de recuperación de Misiones y Corrientes para ser evaluados y liberados nuevamente en su hábitat natural si su condición lo permite.
Animales silvestres llegan a las ciudades
El desbordamiento del río ha forzado a miles de animales a aparecer incluso en áreas densamente habitadas, lo cual es inusual si los niveles del agua permanecen dentro de su curso. Mientras cascabeles y yararás tratan de recobrar energía en los restos que trae el río, animales como corzuelas, guazunchos, armadillos y carpinchos luchan por alcanzar tierra firme. Los rescatistas advierten sobre el riesgo de posibles ataques de animales que se sienten atrapados.
Incluso los yacarés, una especie icónica de Corrientes, se han movido con la crecida hacia áreas pobladas. Aunque no se han reportado incidentes de ataques hasta el momento, las autoridades han recomendado tener cuidado y evitar acercarse a cualquier especie salvaje.
Peligro de ofidios en áreas pobladas
Los ofidios, sin duda, representan el peligro más significativo. Las serpientes tienen la capacidad de esconderse en pequeños espacios, lo que aumenta el riesgo de mordeduras, especialmente para aquellos que caminan descalzos o con calzado ligero en las zonas costeras.
Muchos animales encontraron refugio en la costa de la ciudad de Corrientes después de luchar contra la corriente del río Paraná. A principios de semana, las fuerzas de seguridad lograron proteger a dos guazunchos que habían llegado a la región sur del paseo público.
Especies en peligro y acciones de rescate
Durante el mismo operativo, se rescató a una poderosa serpiente de cascabel y a una azul pollona con un ala lesionada. Esta última especie, habitante de zonas con vegetación acuática, ha comenzado a aparecer en patios residenciales en busca de refugio.
Los expertos del Centro Aguará han aconsejado a los ciudadanos no tocar a los animales silvestres y alertar a las autoridades adecuadas. Según Catalina Mancedo del área de Difusión, aunque la primavera ya normalmente atrae animales al centro, las inundaciones han incrementado su presencia en las costas.
“Los animales buscan las zonas costeras en su intento de sobrevivir. Pedimos a la población que no los molestéis o alimenteis, y que los dueños de perros los mantengan controlados, pues es frecuente atender a animales silvestres atacados por perros”, menciona.
Impacto en la fauna y esfuerzo de conservación
“Estos animales se ven arrastrados por las aguas, enfrentando el agotamiento y pánico. Debemos ofrecerles el espacio necesario para que se alejen por sus propios medios”, añade, argumentando que la humanidad es su principal amenaza y que asustan fácilmente debido a ello.
En estos momentos, más de cien animales están en procesos de rehabilitación en el centro de Aguará, incluyendo 53 crías de comadrejas huérfanas. Han atendido también monos, ciervos y una variedad de aves, observando un incremento en la llegada de estos animales.
El desplazamiento de áreas inundadas del río Paraná ha impulsado a diversas especies hacia zonas urbanas. Este fenómeno ha sido especialmente notable en la ciudad de Goya, donde un joven de 15 años fue mordido por una serpiente mientras trataba de pastorear ganado desde las islas.
Alfredo Maximiliano Jaques, jefe de la Dirección de Defensa del Medio Ambiente y Delitos Rurales de la Policía de Misiones, informó sobre el aumento de animales desorientados debido a los desbordes de agua. Las tormentas y granizos también han afectado nidos, incrementando el rescate de crías de diversas aves.
Los animales rescatados son enviados a centros de conservación ubicados en el sur, centro y norte de Misiones. Aunque las áreas afectadas en Misiones son menores, el fenómeno climático ha tenido un impacto notablemente diferente en comparación con Corrientes y Chaco.
AS
