Contexto del Incidente
Daniel Sandoval, abogado del bioquímico de 71 años Miguel Edgardo Battista, quien fue arrestado en Esquel por supuestamente mantener confinados a su esposa e hijos, argumenta que había razones detrás del aislamiento familiar. Según su defensa, Battista se sentía vigilado y amenazado debido a su trabajo en investigación médica, lo que llevó a una reclusión familiar que se intensificó desde 2020 cuando su esposa, que padece un problema de salud no especificado, empezó a rehuir el contacto social.
Detalles del Aislamiento
El abogado explicó que la esposa de Battista, tratada por una psiquiatra que resulta ser la hermana del detenido, ha alterado su rutina al punto de dormir durante el día y vivir activamente por la noche. Asimismo, expuso que sus hijos tenían cierto nivel de interacción con el mundo exterior principalmente a través de plataformas digitales y que seguían un modelo educativo de homeschooling en el cual Battista participaba activamente.
Condiciones de Vida
Sobre la dinámica familiar, Sandoval describió que Battista era el único que salía a realizar compras, ya sea acudiendo personalmente o solicitando entregas a domicilio. La residencia, localizada en Pasaje La Cascada, exhibe una fachada de madera y piedra cubierta por cortinas, papeles y tablas en las ventanas, proyectando una imagen de abandono con bolsas de basura acumuladas afuera.
Investigación y Denuncia Vecinal
La situación generó preocupación en la comunidad vecinal, quienes notaron la falta de interacciones de la familia y el inusual comportamiento nocturno, llevándolos a denunciar la situación. La intervención policial junto con el Ministerio Público Fiscal condujo al registro de la vivienda el pasado jueves, donde encontraron a la familia aislada en diferentes áreas de la casa.
Durante la inspección, Cecilia Bagnato y Mónica Caveri, representantes del Ministerio Público Fiscal, describieron un ambiente desordenado, incluyendo una mezcla de alimentos en buen y mal estado dentro de la heladera, y señalaron que aunque la casa tiene varias habitaciones, los hijos dormían juntos en un solo cuarto.
Intervención de Autoridades
Los primeros avisos formales sobre la situación crítica se recibieron el 10 de octubre, planteados por vecinos alarmados por el extremo aislamiento de la familia y la falta de interacción social, especialmente de los menores. Posteriormente, el 20 de octubre, tras varios intentos fallidos de contacto por parte de la Policía Comunitaria, el Servicio de Protección de Derechos y el Equipo Técnico Interdisciplinario intervinieron. Battista, sin embargo, negó la entrada, lo que llevó a un informe de riesgo urgente debido a la “vulnerabilidad extrema” del hogar.
Clarín informó que la vulnerabilidad no era económica. Las acciones de Battista están bajo investigación por infracciones penales relativas a abandono de persona agravado y privación de libertad, ya que su comportamiento podría haber afectado seriamente la salud psicofísica, la libertad de movimiento y otros derechos de su familia.
