Un deporte veloz y emocionante
En la cancha, la tensión es palpable: un jugador lanza la pelota contra la pared, mientras su compañero se prepara para interceptarla. El sonido resuena una vez más mientras ambos equipos se esfuerzan por predecir el próximo movimiento. La rapidez y la precisión son esenciales en este juego. Un instante de distracción puede ser la diferencia entre ganar o perder un punto. Afuera, los siguientes jugadores esperan pacientemente su turno.
Es un martes a media tarde en el Club Ranelagh, en Berazategui. La afluencia de jugadores no cesa. Arriban, dejan sus pertenencias y toman sus paletas, listos para competir. La pandemia trajo consigo un resurgir para la pelota paleta, especialmente en provincias, donde el deporte está viviendo un nuevo auge.
Nuevos adeptos y apasionados veteranos
Jugadores de otras disciplinas como el tenis o el pádel han encontrado en la pelota paleta una alternativa emocionante. También, muchos que jugaban de niños han retomado esta actividad. Además, nuevos jugadores de todas las edades están descubriendo el encanto de este deporte que ha perdurado a lo largo de los años.
Muchas localidades, como Berazategui, Mar del Plata, Necochea, Chascomús y Adolfo González Chaves, enfrentan la dificultad de encontrar una cancha disponible. En estas regiones, la pelota paleta es una tradición profundamente arraigada.
“Está muy de moda la paleta, tanto que no hay canchas suficientes”, comenta María Eliseche, residente de Necochea. En su club, el Centro Vasco, es necesario reservar los turnos con una semana de anticipación debido a la alta demanda.
Las reservas se completan de lunes a viernes, con horarios desde la una de la tarde hasta pasadas las nueve de la noche. María explica que tanto el Centro Vasco como el club local, Huracán, han debido implementar un sistema para organizar la creciente demanda, permitiendo jugar quincenalmente.
Walter Bandini, del Club Ranelagh, señala que por muchos años el deporte estuvo apagado. La dificultad para televisarlo, debido a la velocidad de la pelota, era uno de los obstáculos principales de su popularización.
Por su parte, Gustavo Olea, del Centro Vasco de Mar del Plata, resalta la importancia y el encanto del deporte en la región. Desde las competiciones provinciales hasta la vida cotidiana de los apasionados, el ambiente mantiene una esencia única.
Un legado histórico
Conocido como el “Día del Pelotari”, el 10 de septiembre celebra en Argentina esta tradición deportiva nacida a inicios del siglo XX. Gabriel Martirén, un vasco francés establecido en Burzaco, es acreditado como uno de los pioneros de dicho deporte, utilizando al principio lo que tenía a mano para golpear la pelota.
Fernando Ibarra, presidente del Club de Pelota de Chascomús, reconoce la importancia de esta actividad en su comunidad. El club, que celebrará su centenario en 2025, cuenta con instalaciones históricas dedicadas al deporte.
En el club de Chascomús, obtener un turno para jugar es complicado. La demanda es tan alta que hay que reservar con una semana de antelación, testimonio del renovado interés que ha revitalizado el deporte.
Walter Bandini observa que la proliferación de academias ha sido clave para el resurgimiento del interés. Estas iniciativas han instigado un renacimiento del deporte, propiciando que más personas se animen a participar.
Horacio Moreno, de González Chaves, comparte su pasión por el juego desde la infancia. Aunque reside en la Ciudad de Buenos Aires, no ha dejado de buscar canchas donde practicar su deporte favorito.
Apertura a nuevas generaciones y género
El papel de la mujer en esta disciplina ha crecido notablemente. María Eliseche, por ejemplo, inició a jugar cuando el Centro Vasco de Necochea habilitó el acceso femenino, lo cual fomentó la visibilidad y participación de mujeres en el deporte.
En Necochea, la participación femenina es notable. Existe un interés creciente, con casi 80 jugadoras activas. El fenómeno es resultado de estrategias de inclusión que estos clubes han adoptado, favoreciendo un ambiente más diverso y accesible.
Juan Stafforte explica que, al abrirse a toda la comunidad, no solo se incrementó la cantidad de socios sino que también se favoreció la integración de familias completas al club.
Además, el club en Necochea busca ampliar sus horizontes, ofreciendo opciones para personas con discapacidad y acondicionando las canchas para mejorar la experiencia visual y televisiva de los partidos.