Actualización de la Ley de Salud Mental
El Gobierno está impulsando cambios en la ley de salud mental actual, que reemplazaría a la legislación vigente desde 2010. Patricia Bullrich, líder de La Libertad Avanza en el Senado, aguarda con interés el resultado de varias conferencias virtuales con los ministros de Salud de las distintas provincias. Durante estas reuniones, tanto los aliados como los representantes kirchneristas manifestaron algunas reservas frente al ministro de Salud, Mario Lugones, y a Ivanna Arrascaeta, quien preside la comisión de Salud en el Senado. Las modificaciones más destacadas se centran en el régimen de internaciones, hospitales especializados y el papel de los profesionales de la salud. La intención gubernamental es llegar a un consenso para implementar estos cambios.
Situación Actual de la Salud Mental
El proyecto de ley propuesto desde abril no logró avanzar inicialmente, pero se impulsa ahora en un contexto donde la situación de la salud mental es delicada y las enfermedades continúan en aumento. Según cifras de la Organización Mundial de la Salud, en el mundo más de mil millones de personas padecen estos trastornos, lo que representa el 13% de la población, y Argentina no es la excepción. Las consultas ambulatorias y las internaciones han aumentado significativamente, especialmente después de la pandemia, como señalan los datos oficiales que se presentarán ante el Senado.
Internaciones y Criterios de Evaluación
Uno de los aspectos más discutidos del proyecto es cómo se manejarán las internaciones de pacientes. La ley vigente permite la internación contra la voluntad del individuo únicamente en situaciones excepcionales, cuando existe un riesgo “cierto e inminente”. El nuevo proyecto amplía este alcance al considerar “riesgo grave de daño” y permite evaluar el historial y evolución futura del paciente. Este cambio busca actuar preventivamente en situaciones potenciales de suicidio o violencia, aunque enfrenta oposición que teme un aumento en las internaciones involuntarias.
El Rol del Psiquiatra y los Recursos Hospitalarios
Otro punto discutido es quién tiene la autoridad para decidir la internación de un paciente. Mientras que la ley actual requiere la evaluación de al menos dos profesionales, el nuevo proyecto otorga más peso a la opinión de un psiquiatra, permitiendo que en circunstancias excepcionales un solo médico decida, con una revisión posterior. Además, el proyecto original del Gobierno propone permitir internaciones tanto en hospitales generales como en especializados, desmantelando la prohibición de crear nuevos hospitales psiquiátricos. No obstante, el consenso sobre este punto aún está en negociación.
Autonomía Individual y Participación Familiar
La reforma plantea también cambios en la autonomía del paciente, preservando derechos pero facilitando la intervención estatal en situaciones de peligro. La actual ley otorga protagonismo a familiares sin implicar automáticamente la capacidad de decisión en su nombre. El proyecto busca fortalecer la participación familiar en crisis graves, respondiendo a quejas acerca de la falta de herramientas para apoyar a personas que rechazan el tratamiento.
Debate y Futuro del Proyecto
El proyecto gubernamental enfrenta tensiones entre la necesidad de resolver crisis graves y las preocupaciones sobre la implementación efectiva de la ley vigente. Organizaciones de derechos humanos y expertos cuestionan que el problema principal no radica en la ley, sino en cómo se aplica, señalando carencias en dispositivos comunitarios, presupuesto y políticas adecuadas. La cuestión fue debatida en reuniones del Senado, las cuales revelaron preocupaciones sobre un posible aumento de la dependencia de psiquiatras y un mayor déficit financiero. La provincia de Buenos Aires, al manifestar su desacuerdo con el formato de estas reuniones, abogó por una discusión colectiva seria sobre el futuro del sistema de salud mental en el país.
