“Matías, esta pregunta es más personal. ¿Cómo te sientes cada vez que llevas a cabo tu trabajo?”, le consulta una periodista de Canal 8 de San Juan. Matías “Ronco” Valenzuela (53) responde sin titubeos: “Esto es algo que uno hace por pasión. Personalmente, me fascina esta labor. Es una de las tareas más riesgosas en helicóptero, si no la más, y tienes que disfrutarlo”.
Un trágico accidente
La entrevista sucedió el martes, durante un recorrido con periodistas en San Juan. 24 horas después, Matías fue una de las siete personas que perdió la vida en un accidente aéreo en la frontera con La Rioja.
El helicóptero que pilotaba, un Bell 412EP biturbina operado por Jasfly S.A., con matrícula LV-KGR, se estrelló. El vuelo formaba parte de un entrenamiento sobre combate de incendios forestales, organizado por la Agencia Nacional de Lucha contra el Fuego en el Valle Fértil. Este aparato estaba alquilado por la Agencia Federal de Emergencias, vinculado al Ministerio de Seguridad Nacional.
Pasión y profesionalismo
En el video de Canal 8, la periodista comenta: “Imagino que es difícil explicar la satisfacción cuando todo sale perfecto, ¿verdad?”. Ronco responde: “Siempre intentamos mantener todas las medidas de seguridad dentro del cariño que le tenemos a nuestra labor, y hacer lo que tanto nos gusta”.
Matías vivía en pareja y era padre de una hija. Originario de General Belgrano, Provincia de Buenos Aires, sus amigos y vecinos le enviaron mensajes de afecto y condolencias a su familia, en especial a su madre, Elma, a través de las redes sociales.
Valenzuela era un piloto versátil, como lo destacaba en su perfil de LinkedIn: “Piloto comercial de helicóptero, calificado en vuelo instrumental, instructor de vuelo, y especializado en vuelos fotográficos y sistemas FLIR”.
Con entrenamiento en vuelo nocturno, un certificado oficial de operador radiotelefonista restringido y vasta experiencia en incendios forestales, desde 1996 formaba parte de la Policía de la Provincia de Buenos Aires, logrando alcanzar el rango de comandante.
Además, se desempeñaba como comandante en Jasfly, la empresa propietaria del helicóptero accidentado, y pilotaba para UTV Aeroemergencias, dedicada a servicios aeromédicos ubicada en el Aeropuerto Internacional “Islas Malvinas” de Rosario. Dicha empresa se especializa en evacuaciones aéreas, rescates y traslados sanitarios.
“Él salvó mi vida”
Fernando Scabuzzo, colega y amigo de Matías en UTV Aeroemergencias, describió a Ronco como “una persona muy querida, además de un excelente profesional, una gran persona”.
Scabuzzo, ex jefe de la Brigada Aérea de la Policía de Santa Fe, recordó: “Tenemos un vínculo especial, ya que hace dos años él me rescató tras un accidente”.
“Iba junto a él en el helicóptero. Puedo afirmar que salvó mi vida. Pero ahora, tras conocer esta noticia, nos encontramos impotentes por estar tan lejos”, expresó.
“Ronco dedicó su vida a la lucha contra incendios y al rescate, y ahora a nosotros nos toca sufrir su pérdida”, comentó Fernando, quien mencionó compartir muchas horas de guardia con Matías, tanto profesionalmente como entre sus familias.
Fernando destacó: “Era un tipo valiente, nunca de mal humor, dispuesto a asumir misiones de alto riesgo que otros rechazaban. Experimentado con la máquina que tuvo el accidente, un Bell 412EP bimotor moderno y bien equipado. Ahora debemos esperar el reporte de la Junta de Accidentes para conocer qué ocurrió realmente”.
UTV Aeroemergencias le rindió homenaje en redes sociales, escribiendo: “Hoy despedimos a nuestro querido comandante, Matías ‘Ronco’ Valenzuela. Su partida deja un vacío inmenso en nuestro equipo y en quienes compartieron su vocación, su entrega y su inmenso corazón”.
“No solo fue un comandante excepcional, sino también un compañero leal, un amigo incondicional y un ejemplo de profesionalismo y humanidad. Siempre dispuesto a ayudar y dar una nueva oportunidad a los demás”, continuó la publicación.
Junto a Matías viajaban cuatro sanjuaninos: Carlos Heredia, director de Protección Civil; Marcelo Videla, subjefe de la Policía de San Juan; Rubén Castro, jefe de Bomberos; y Jorge Carbajal, subjefe de Bomberos. Todos miembros de la Secretaría de Estado de Seguridad y Orden Público de la provincia.
Las otras dos víctimas eran cordobesas: Andrés Bosch, coordinador de la Región Centro del Servicio Nacional de Manejo del Fuego (SNMF), y Rodrigo Aimetta, instructor técnico de la capacitación en incendios y líder de la Brigada Nacional NEA del mismo SNMF.
El destino final del helicóptero era la provincia de La Rioja, donde debía apoyar las tareas de control de un incendio forestal. Las causas del trágico accidente aún están bajo investigación.