Descubrimiento del Cuerpo
Una trabajadora del Hospital Interzonal de Agudos (HIGA) en Mar del Plata fue quien encontró a su colega, un enfermero de 51 años, en el Shock Room. La víctima yacía en el suelo boca arriba, y aunque no presentaba heridas visibles, la situación era alarmante: tenía una jeringa insertada en el abdomen y dos elementos de vidrio estaban esparcidos junto a él.
Contexto y Procedimiento Inicial
El descubrimiento ocurrió aproximadamente a las 23 horas del miércoles, en un área cercana a Hematología. Tras confirmar el fallecimiento, se notificó rápidamente al Destacamento Policial del HIGA y a la fiscal encargada, Romina Díaz.
La fiscal instruyó a mantener el lugar protegido y llamó a expertos de la Policía Científica para recopilar evidencias. Inició un expediente preliminar para “averiguación de causales de muerte” y ordenó la realización de una autopsia.
Hipótesis y Antecedentes
Durante las primeras fases de la pesquisa, surgió un elemento potencialmente clave, que aún necesita confirmación a través de pruebas químicas y toxicológicas. De acuerdo con medios locales, una testigo entrevistada comentó que el enfermero solía administrarse inyecciones en su lugar de trabajo.
Este suceso sorprendió al sector sanitario en Mar del Plata y evocó un caso anterior notable, la muerte del anestesiólogo Alejandro Zalazar en Buenos Aires en febrero, presuntamente por sobredosis de propofol.
La muerte de Zalazar provocó una investigación que expuso la desaparición de propofol en el Hospital Italiano, involucrando a la médica Delfina Lanusse y al anestesiólogo Hernán Boveri, acusados de desviar estos suministros para uso personal.
En Buenos Aires, el caso Zalazar ganó notoriedad cuando surgieron rumores sobre encuentros llamados “Propofest”, donde se consumía propofol con fines recreativos. Aunque el proceso sigue, la culpabilidad penal de los acusados aún no se ha determinado.
Mientras tanto, en Mar del Plata, la atención se enfoca en los resultados de la autopsia y los análisis de las sustancias encontradas. La fiscal intenta determinar qué droga o medicamento se empleó y si la muerte fue autoinfligida, accidental o de otra índole.
