El cuerpo de José Luis Herrera, quien se encontraba desaparecido en el Río de la Plata, fue localizado por la Prefectura Naval Argentina (PNA) y la Policía bonaerense. El miércoles, su compañero de pesca, Alcides Ledesma Patiño, había sido identificado previamente por su esposa.
Descubrimiento
A las 17:50 del mismo miércoles, la PNA halló el cuerpo de Herrera, de nacionalidad paraguaya, a 10 kilómetros de Punta Lara, cerca de la costa.
La morgue judicial de Lomas de Zamora realizó la autopsia este jueves en la mañana. Un familiar llevó a cabo la identificación, confirmando las iniciales sospechas debido a la descripción física y los tatuajes que coincidían con los de Herrera.
Tragedia en el Río de la Plata
El pasado domingo en la tarde, Herrera y Ledesma partieron en una canoa con motor pequeño desde Villa Domínico, pese a las condiciones climáticas, caracterizadas por fuertes vientos y una notable bajante del río. Estos factores contribuyeron a que los pescadores naufragaran.
Un testigo registró el momento inicial de peligro en video y lo compartió en redes sociales.
Los pescadores se encontraban haciendo señales luminosas en el horizonte. “Hace dos horas ingresó un bote con un pequeño motor y parece que el ancla no está funcionando correctamente. Se observan luces a la distancia pero están desapareciendo”, comentó el testigo en el video.
“Es una locura haberse lanzado con este clima y un motor tan pequeño,” sentenció el testigo.
Por su parte, el martes fue el turno de identificar el cuerpo de Ledesma Patiño, cuyas prendas coincidían con las que llevaba al momento de desaparecer. Su cuerpo también fue trasladado a la morgue de Lomas de Zamora para su posterior reconocimiento por parte de su esposa.
Video del suceso
Aldana, la hija de Ledesma, indicó que ambos acostumbraban a salir a pescar cada mes, acompañados de vecinos del barrio. Normalmente, se internaban en el río en grupos de cinco o seis personas.
La novedad aquel domingo fue que decidieron salir solos. “Es la primera ocasión en que van solo dos personas; comúnmente, un grupo numeroso los acompaña, y siempre hay alguien que permanece en tierra mientras otros se adentran en el río en el bote”, comentó.
Tras informar la desaparición, se descubrió que el vehículo en el que llegaron hasta la costa estaba estacionado y dentro se encontraban los teléfonos celulares de ambos pescadores.
