Un regreso muy esperado y con sorpresas en el puerto de Buenos Aires
El regreso de la Fragata Libertad al puerto de Buenos Aires este sábado no solo marcó el cierre de un exitoso viaje de formación, sino también el fin de la expectativa para dos de sus marineros: José María Báez y Sando Flores, que se convirtieron en padres durante la travesía.
La tecnología jugó un papel crucial en esta particular y emotiva ocasión. A través de una videollamada que organizó su suegra, José María Báez pudo asistir en directo al nacimiento de su hija Isabella desde el propio quirófano.
Un nacimiento acompañado a la distancia
La Fragata Libertad, que inició su 54º viaje de formación en abril y recorrió once puertos de América, fue testigo, esta tarde, de la emoción del retorno. La experiencia no solo marcó la culminación de la instrucción de los guardiamarinas, sino también el emocionante reencuentro con sus seres queridos.
Para Báez, de 27 años, y Flores, de 28, el regreso tuvo un toque especial, pues sus familias crecieron con la llegada de Isabella Jazmín y Lucas Damián, respectivamente.
A bordo, Báez relató cómo su hija nació el 8 de agosto y cómo pudo ser parte del momento gracias a una videollamada en tiempo real desde el lugar del parto.
“Mi objetivo era mantenerme consciente”, bromeó con una amplia sonrisa y elogió a su esposa, quien a pesar de la distancia llevó el proceso de maternidad con valentía y estuvo acompañada por su madre durante el parto.
Ver el nacimiento en vivo fue una experiencia intensa para Báez, quien confesó haberse quedado sin palabras, abrumado por la emoción. La distancia le hizo difícil no poder estar físicamente junto a su pareja, pero planea expresarle todo su orgullo y amor cuando se reencuentren.
Un orgullo compartido a bordo del buque insignia
Otro de los nuevos padres, Sando Flores, aunque no pudo presenciar el parto de Lucas Damián, siguió de cerca el embarazo a través de llamadas telefónicas y videollamadas. Su esposa Karen y sus suegros, que viajaron desde Entre Ríos, le enviaron las primeras imágenes del recién nacido poco después de su llegada al mundo.
Con gran orgullo, Flores compartió que su hijo nació pesando más de tres kilos y describió la enorme emoción de convertirse en padre por primera vez.
Ambos marineros destacaron lo significativo que fue conocer a sus hijos desde la Fragata Libertad, un buque insignia que representa a la Armada Argentina a nivel internacional, siendo un motivo de gran orgullo formar parte de su tripulación.
La Fragata Libertad: Un símbolo de formación y diplomacia
La misión principal de la Fragata es completar la formación de guardiamarinas, ampliando sus conocimientos en el ámbito marítimo, el trabajo en equipo y la capacitación de líderes innatos.
Además, el buque actúa como un embajador flotante de Argentina, promoviendo la cultura nacional, su producción y fortaleciendo las relaciones internacionales con otras Armadas.
Reconocida como “embajadora de la República”, la Fragata Libertad lleva esta distinción honorífica, desempeñando un rol protocolar en representación del país.
