Los jóvenes habían estado juntos para celebrar el Día del Estudiante, pero sólo unas horas después, sus padres viajaban en diferentes ambulancias junto a cada uno de sus hijos. Uriel Alejandro Ríos Echegaray, de 17 años, perdió la vida debido a una herida de arma blanca en el pecho. Su hermano gemelo, Uziel, también fue atacado con un cuchillo, sufriendo heridas en el tórax y en un brazo, aunque logró sobrevivir.
Investigación en curso
El asesinato que ha dejado conmocionada a San Juan presenta una trama más intrincada que lo delimitado en un enfrentamiento fuera de una fiesta. Las autoridades judiciales están repasando videos y declaraciones para desentrañar un conflicto entre varios jóvenes y entender qué vínculo había entre los grupos y cómo una disputa escaló hasta un crimen.
No se ha señalado aún que los hermanos tuviesen un altercado previo, enemistades o conflictos con el joven de 16 años apuntado como supuesto responsable del ataque. Sin embargo, se conoce que este joven, originario de Chimbas, era un invitado dentro de la misma celebración.
El festejo fue organizado por estudiantes de cinco instituciones académicas y convocó a unos 200 adolescentes, entre ellos, alumnos del colegio Santa Teresita del Niño Jesús, donde estudiaban los hermanos.
De acuerdo con información de medios locales, el evento concluyó alrededor de las 3:40 de la madrugada. Previos incidentes dentro del lugar llevaron al dueño a detener la música y encender las luces para dar fin a la celebración. Los adolescentes se dispersaron hacia las calles cercanas a la Quinta Don Pedro, en Médano de Oro.
Momentos de tensión
La tensión resurgió alrededor de las 4:10 con una nueva discusión. Testigos relatan desavenencias verbales entre dos grupos de jóvenes, justo antes de que un grupo de ocho se subiera a un vehículo.
En ese momento, uno de los jóvenes de afuera pareció amenazar con lanzar un ladrillo al automóvil, aunque no lo concretó. Otro habría golpeado el vehículo con el puño. Luego de avanzar un par de cuadras, los ocupantes del auto descendieron y regresaron corriendo, desatando una pelea, parte de la cual quedó capturada en video.
Otra perspectiva para la investigación, compartida por fuentes judiciales, indica que uno de los gemelos lanzó una piedra al vehículo de los presuntos agresores. Las diferencias entre relatos hacen que las autoridades trabajen en precisar los detalles exactos y el inicio de la agresión física.
Los padres de los gemelos sostienen una versión dramática desde el principio: afirman que sus hijos fueron “emboscados”, no pudiendo identificar en ese entonces a los atacantes.
Heridas y consecuencias
Durante la pelea, los gemelos fueron acuchillados. Uriel sufrió una herida mortal en el pecho. Uziel sobrevivió a las lesiones en el tórax y el brazo izquierdo.
Testigos señalaron el largo tiempo que estuvo sin asistencia: los adolescentes quedaron tendidos y sangraron en el suelo durante un periodo que se estima entre 30 minutos y una hora.
La escena más desgarradora se dio en el hospital. Uriel llegó a las 6 a.m. con su madre. Quince minutos después llegó su hermano gemelo en otra ambulancia, acompañado de su padre. Uriel no pudo ser salvado; la herida en el pecho le causó la muerte. Por su parte, Uziel fue tratado en el hospital público Rawson y fue dado de alta.
La fiscalía ha confirmado que Uziel ya fue entrevistado y que completará su declaración tras recuperarse más de las lesiones y el trauma emocional.
Estos hermanos compartían cada aspecto de su vida: residían juntos y trabajaban en un carrito de comida. Uno de ellos trabajó hasta la medianoche del crimen, y luego se encontró con su hermano para ir a la fiesta del Día del Estudiante.
Uriel estudiaba en quinto año del Colegio Santa Teresita del Niño Jesús. Horas antes de morir, había sido captado sonriendo con sus amigos. La imagen se convirtió en una de sus últimas y circula con mensajes de despedida.
El día martes, el dolor trascendió el círculo familiar. El cortejo fúnebre pasó junto al colegio y familiares, docentes y compañeros lo despidieron con flores blancas y abrazos antes de llevar sus restos al cementerio San Miguel.
Detención del sospechoso
El principal sospechoso es un joven de 16 años de Chimbas. La policía dio con él gracias a testimonios y videos del altercado. Se presentó de forma voluntaria en los tribunales la noche del lunes, con el apoyo de un abogado, y se encuentra a disposición de la Justicia.
Por ser menor de edad, el caso fue derivado al Segundo Juzgado Penal de la Niñez y Adolescencia, a cargo de la jueza María Julia Camus, donde permanece en una institución de la provincia bajo la defensa de la abogada Filomena Noriega.
La investigación busca esclarecer más allá de quién infligió la herida fatal. Los videos prueban la participación de varios jóvenes, y la Justicia persigue determinar la composición de cada grupo y el rol de cada implicado en el suceso.
El fiscal penal Roberto Ginsberg declaró que en el lugar del ataque fue encontrado un cuchillo que será examinado para confirmar si se usó en el crimen.
Este miércoles, familiares y amigos organizaron una marcha frente al Juzgado Penal de Niñez y Adolescencia de San Juan para exigir justicia por el asesinato de Uriel.
AS
