“Soy la única argentina residiendo en Cabo Verde y me llena de orgullo llevar puesta mi camiseta de la Selección, acompañada de mi bandera y escarapela”, expresa Mariela Cares (39), quien ocupa el cargo de revenue manager en la cadena hotelera Barceló y vive en la vibrante ciudad de Praia, capital de este archipiélago situado en la isla de Santiago.
Mariela, oriunda de Las Heras, en Mendoza, comparte que aunque había oído mencionar el nombre de Cabo Verde, no lo ubicaba en el mapa. “Cuando se presentó la oportunidad laboral de mudarme aquí, me sorprendió el destino porque era un lugar desconocido para mí, pero no lo dudé un segundo, y me alegra mucho estar viviendo en este lugar”, comenta Mariela, quien desembarcó en estas islas del Atlántico en febrero de 2025.
Experiencia Africana Única
Anteriormente, Mariela residía en Huelva, al sur de España, pero su llegada a África representó “un cambio completamente distinto”, afirma con convicción. “Es un país joven, que el año pasado celebró el cincuentenario de su independencia de Portugal. Está emergiendo como destino turístico, y estoy segura de que se convertirá en un centro turístico importante, similar a lo que ocurrió con las Islas Canarias, que ahora están repletas. Muchos visitan Cabo Verde buscando un turismo relajado, alejado de las masas”.
Paisaje de Fútbol y Pasión
Mariela describe que actualmente el país está lleno de banderas en los tonos azul, blanco y rojo, adornando balcones y ventanas. “Se ve a las personas de toda la isla vistiendo la camiseta. Desde el año pasado, cuando se clasificaron para el Mundial, descubrí la pasión caboverdiana por el fútbol. Su Selección es conocida como los Tiburones Azules, con Vozinha, su arquero estrella, en el corazón de todos. Al ganar el último partido que los llevó al Mundial, los jugadores se acercaron al público, siendo personas accesibles y no celebridades, algo que me encantó”.
Vida en Cabo Verde: Tranquilidad y Música
Mariela aprecia que gracias al fútbol, Cabo Verde ha ganado reconocimiento mundial. “La vida aquí es muy tranquila, sin corrupción, y hay una sensación de seguridad constante, puedes caminar por las calles a cualquier hora sin incómodos incidentes. Además, los caboverdianos son extraordinarios anfitriones, muy amables y agradecidos con los extranjeros. La vida cotidiana está llena de música, una energía palpable con la presencia omnipresente de la artista Cesaria Evora”.
Ella detalla que el clima es cálido todo el año, con una temperatura media de entre 23 y 24 grados. “Es un país muy luminoso, con playas de arenas blancas y aguas cristalinas, aunque varía entre las islas. La actividad diaria comienza al amanecer, poco después de las cinco, con personas muy activas practicando ejercicios físicos y bailes. Esta forma de vivir les da una idiosincrasia distinta comparada con otros africanos continentales que son más serios y reservados. Los caboverdianos hacen lo posible para que uno quiera prolongar su estancia”.
Según comenta Mariela, los días en Cabo Verde son largos y permiten hacer de todo. “Actualmente trabajo en el primer hotel de cinco estrellas del país, con una jornada de ocho horas. ¿El costo de una habitación? Alrededor de 250 euros la base doble, que no es caro si lo comparas con los de cinco estrellas en Europa”.
De las diez islas de Cabo Verde, Mariela ha visitado seis y sus favoritas son Santo Antão, São Vicente y Maio. “Son islas de ensueño, que combinan aguas transparentes, vegetación exuberante y una geografía montañosa asombrosa. Maio es más plana, pero alberga playas maravillosas. Vivo en Santiago, donde se encuentra la capital, concentrando 350 mil de los 500 mil habitantes que tiene el país”.
Aunque Cabo Verde tiene muchas ventajas, Mariela menciona un inconveniente significativo: “No es un país económico si consideramos los ingresos locales. Se instalaron pantallas gigantes en zonas céntricas porque no todos tienen televisor, y quienes poseen uno quizá no tengan cable. Por eso, miles ven los partidos en la calle, como será esta noche a las nueve… debido a la diferencia horaria de dos horas con Argentina”.
Mariela confiesa que ha ganado calidad de vida y su futuro depende de lo que decidan sus jefes. “Actualmente estoy muy a gusto y adaptada. No sé cuánto tiempo más estaré aquí. Podrían ser dos o cuatro años, depende, pero yo encantada. Me agrada esta existencia apacible, rodeada de música y naturaleza. Estamos cerca de la costa de Senegal, y he conocido Dakar, su capital, que es enorme, ruidosa y densamente poblada, en nada comparable a este paraíso”.
Debe volver al trabajo Mariela, pero antes ofrece una predicción para el encuentro. “Estoy un poco nerviosa -ríe-, pero creo que ganaremos 2 a 1. Estos partidos son complicados porque la selección de Cabo Verde ya considera una victoria su participación en este Mundial. Te lo dicen todos en las calles. ¿Quién hubiera imaginado que llegarían a la fase de grupos? Adoran a Argentina, aunque en realidad a Messi, y no tienen problema si caen ante el campeón. Independientemente del resultado, saldrán a celebrar”.
SC
