El destino de dos ex funcionarias de la ANMAT, implicadas en el caso de fentanilo adulterado que causó la muerte de 90 personas y afectó a más de 40, está en manos del juez federal Ernesto Kreplak. Gabriela Mantecón Fumadó, quien fuera directora del Instituto Nacional de Medicamentos (INAME-ANMAT), presentó una extensa defensa donde abordó varios aspectos críticos.
Alejamiento de Mantecón Fumadó de su superior
En su intento por distanciarse de las acusaciones, Mantecón Fumadó, antigua segunda en comando de la ANMAT hasta agosto de 2025, se desmarcó de su ex jefa, Nélida Agustina Bisio, que lideraba el organismo regulador de medicamentos del país. Lo hizo durante la mañana del lunes en el Juzgado Federal Nº 3 en La Plata, donde presentó su declaración escrita a la que tuvo acceso Clarín.
Implicaciones sobre otras figuras clave
Mantecón Fumadó también apuntó a Mariela Baldut, otra figura relevante de la ANMAT quien en 2025 figuraba como testigo en la investigación del caso. Baldut actualmente dirige el Departamento de Vigilancia Poscomercialización y Acciones Reguladoras del INAME. En este contexto, Mantecón Fumadó se encargó de desarmar el relato de Baldut que señalaba una supuesta falta de acción del INAME en la supervisión de los laboratorios implicados: HLB Pharma y Laboratorios Ramallo, propiedad de Ariel García Furfaro, foco central en esta causa.
Cuestiones institucionales y aclaraciones
Mantecón Fumadó se defendió al señalar que el papel de Bisio fue más activo de lo que ella había declarado. “Necesitaba aclarar después de mi declaración inicial, viendo los testimonios de Baldut y Bisio, que muchas de sus afirmaciones son maliciosas”, comentó Mantecón Fumadó, quien enfatizó que Bisio, como su superior, tenía la capacidad de involucrarse en los procedimientos que llevaban a cabo. Bisio destacó en más de 20 ocasiones en su declaración, buscando desviar la responsabilidad a su ex subordinada.
La relación con el Ministerio de Salud
En su discurso, Mantecón Fumadó mencionó al ministro de Salud, Mario Lugones, destacando su rol en las reuniones para tratar situaciones de diversos laboratorios bajo la ANMAT. Contó que desde marzo de 2025, se realizaron encuentros cada quince días con el ministerio. “Fue después de marzo cuando el ministro ordenó inspeccionar todos los laboratorios críticos”, agregó. Las inspecciones y acciones sugeridas por Lugones se ejecutaron antes del informe de fallecimientos y la consecuente suspensión de HLB y Ramallo.
En su defensa, Mantecón Fumadó intenta aclarar que las medidas que tomó fueron las correctas según los procedimientos del organismo, pese a las críticas sobre la duración y severidad de estas acciones. Explicó que la disfuncionalidad institucional y la escasa capacidad operativa impidieron un control más exhaustivo que hubiera anticipado problemas.
Ella cuestionó el procedimiento de inspección detallando las restricciones operativas y de personal que enfrentaba el INAME, alegando que estas limitaciones hicieron que se enfocaran en las áreas de mayor relevancia y no pudieron prevenir la distribución de los lotes contaminados de fentanilo, argumentando que otras áreas de producción hubieran sido seleccionadas para abordar las inspecciones.
AS
