La Frontera en Pinamar ha sido escenario de incidentes cada verano debido al comportamiento imprudente de vehículos 4×4, cuatriciclos, motos y UTV que resultan en maniobras arriesgadas y carreras ilegales, provocando peligrosos accidentes. El hecho que colmó la paciencia sucedió cuando Bastián Jerez, un niño de 8 años, sufrió lesiones graves tras una colisión entre un arenero y una Volkswagen Amarok, lo que llevó a prohibir la circulación en ese lugar.
La orden judicial que impidió completamente el tránsito vehicular en la zona fue emitida después de un reclamo presentado por Pablo Martínez Carignano, quien se especializa en seguridad vial, a finales de enero. Esta medida cautelar fue respaldada a principios de febrero.
El juzgado de Dolores, bajo la dirección del Juez Civil y Comercial N° 4, aceptó la medida destacando la existencia de un “riesgo evidente, conocido y evitable”. Además, aclaró que las autoridades locales tienen el deber de “ejercer el control necesario para proteger la vida, la integridad y la seguridad pública”.
Poco después, se organizó una mediación entre el gobierno local y Martínez Carignano, gestionada por el juez Adrián Félix Ferrán. En esta reunión, se presentó una propuesta con planes de seguridad y vigilancia para permitir la vuelta de actividades en los médanos.
La Municipalidad de Pinamar, siguiendo las recomendaciones de Martínez Carignano, llevó a la justicia en Dolores un plan con medidas para remover el amparo. Un entendimiento fue alcanzado, respaldado oficialmente por un decreto.
No obstante, la reanudación de las actividades está condicionada a que Pinamar muestre la implementación de un sistema de control efectivo, algo inexistente hasta ahora en la Frontera. Este sistema deberá ser operativo antes de la temporada estival.
Normativas para la reincorporación de las 4×4 en La Frontera
Será obligatorio registrar a conductores, pasajeros y vehículos en una plataforma digital municipal, contando todos con la documentación necesaria y seguros al día.
Identificación y monitoreo: Cada vehículo estará identificado con un número único, y los accesos se gestionarán mediante la lectura electrónica de placas y códigos QR.
Regulación de entradas y salidas, registrando tiempo, vehículo, conductor y punto de acceso.
Se vetará totalmente el uso de motos y cuatriciclos por menores de 18 años, tanto como conductores como acompañantes.
Habrá tolerancia cero frente al consumo de alcohol y drogas, y se prohibirán expresamente carreras, maniobras peligrosas y cualquier tránsito sin casco.
Las rutas contarán con corredores designados, direcciones de circulación estipuladas, áreas peatonales prioritarias y sectores donde el paso estará prohibido.
Patrullaje constante, puntos de control, colaboración con las fuerzas de seguridad y personal sanitario dispuesto en todo momento.
Registro de infracciones por vehículo y conductor, con posibilidad de suspensión preventiva y prohibición de reingreso en casos de infracciones graves.
“La protección de La Frontera nos compromete a todos”
El alcalde de Pinamar, Juan Ibarguren, se mostró satisfecho con el acuerdo aunque reafirmó que no se trata de una relajación en los controles. “Logramos un entendimiento que nos permite levantar la restricción y retomar el disfrute recreativo en La Frontera, pero bajo normas claras, con controles eficientes y un compromiso firme por la seguridad”, declaró. Añadió: “Este entendimiento no implica permisividad. Al contrario, se potenciarán los controles, se regularán los accesos y la circulación, se identificarán los vehículos y se velará por el cumplimiento de las condiciones para ingreso y movimiento”.
El alcalde aclaró que su administración ha estado trabajando durante meses en un sistema de registro, señalización, patrullaje y vigilancia, y enfatizó que “la prevención es el instrumento primordial para evitar riesgos”. También resaltó la corresponsabilidad: “Es responsabilidad del Municipio controlar y organizar, y aquellos que vienen a disfrutar deben obedecer las normas establecidas”.
“Proteger La Frontera es un deber compartido. Si cada uno contribuye, podremos disfrutar de este espacio de forma segura y responsable”, enfatizó.
Por su parte, Martínez Carignano reconoció el esfuerzo por alcanzar un consenso. “Estoy particularmente satisfecho con el acuerdo logrado. Quisiera subrayar el enfoque que permitió esto: mediante el diálogo, la escucha activa y el objetivo común de prevenir tragedias y sufrimiento”, opinó, destacando que “cualquier diferencia se supera cuando se trata de salvar vidas”.
El exfuncionario también valoró el papel de la Justicia de Dolores “por haber permitido este cambio mediante la aceptación del amparo” y confirmó su presencia en diciembre para revisar la implementación efectiva de las medidas.
El caso Bastián y otras tragedias en La Frontera
La prohibición que detuvo la actividad motorizada en el área fue dictada en febrero tras un grave accidente, cuando un UTV colisionó frontalmente con una camioneta Volkswagen Amarok. En este accidente, Bastián Jerez, un niño de 8 años, resultó con heridas serias mientras viajaba como pasajero con su padre y dos niñas más: sufrió una seria hemorragia abdominal, daño severo en el hígado y varios traumatismos, lo que requirió una intervención quirúrgica de urgencia e ingreso en la unidad de cuidados intensivos. En el mismo choque, otras dos menores de 7 y 9 años sufrieron traumatismos múltiples y una fractura maxilofacial.
Hasta finales de junio, Bastián permaneció ingresado en el Hospital Italiano de San Justo. Actualmente, está en proceso de rehabilitación en una clínica privada, donde continúa su, según su familia, “milagrosa” recuperación.
Dentro de la última década, La Frontera fue escenario de al menos siete fallecimientos: Antonio Emilio Salinas (32), quien chocó su cuatriciclo contra un UTV en enero de 2022; Agustina Queirel (33), que perdió la vida al volcar su cuatriciclo después de cruzar la cima de un médano en diciembre de 2021; Paula Betbeder (35), fallecida al volcar en su UTV en la zona denominada La Olla en 2019; Franco Sánchez (20), en 2018; Hernán Mauro Robert (30), aplastado por su propio cuatriciclo al intentar un salto sin casco en 2017; más un niño de 12 años y un hombre de 38 años, ambas muertes ocurrieron en 2016.
Además de estos incidentes, en los últimos tres años se registraron múltiples heridos graves, incluidos el caso de Bastián Jerez, un joven de 22 años con lesiones craneales severas tras un salto sin casco en 2023, un hombre con daño medular severo tras volcar en La Olla en 2024, y un niño de 8 años atropellado por un cuatriciclo en la playa en 2025.
MG
