Finaliza el rescate del cetáceo varado en San Isidro
La ballena que quedó atrapada en la costa de San Isidro el jueves pasado finalmente falleció el sábado, a pesar de las múltiples gestiones realizadas para mantenerla con vida hasta lograr liberar su encallamiento.
Desde el momento del hallazgo, la Fundación Temaikén colaboró estrechamente con la Prefectura Naval Argentina (PNA) en el intento de liberar al gigante marino. La organización confirmó a través de su perfil de Instagram que la ballena murió el día sábado.
Esfuerzos en vano para salvar al cetáceo
“Nuestro equipo brindó asistencia continua al individuo durante toda la operación, supervisando su estado de salud y ejecutando todas las maniobras a nuestro alcance para darle la mejor oportunidad. Sin embargo, a pesar de los esfuerzos, el animal no pudo sobrevivir”, señalaron en un comunicado.
El cetáceo, hallado en las aguas del Río de la Plata frente a San Isidro, era una ballena sei, especie que habita en el Mar Argentino.
El avistamiento ocurrió el viernes anterior y, de inmediato, la PNA tomó acción, trasladándose al lugar donde fue encontrada la ballena. Luego, el personal de la Fundación Temaikén verificó que el cetáceo seguía con vida. Se estima que el encallamiento probablemente ocurrió el jueves.
Equipos de ambas instituciones brindaron cuidados al cetáceo en el lugar, rociándole agua para mantener su piel húmeda y minimizar el estrés, en la esperanza de liberarla del varamiento y, posteriormente, trasladarla a su hábitat natural.
Desafíos del rescate en las costas sanisidrenses
Expertos en el terreno señalaron que las posibilidades de rescatar al animal dependían tanto de las mareas como de las condiciones del entorno. Las costas de San Isidro presentan significativos cambios de marea y numerosos bancos de arena, complicando la navegación.
El plan operativo se centraba en aprovechar el ascenso del agua para liberar al cetáceo y guiarlo hacia aguas más profundas. Desde allí, podría retornar tanto a la sección exterior del Río de la Plata como al océano.
Pese a todos los esfuerzos, la situación era crítica: se trataba de una criatura de gran tamaño, con todo su peso sobre el abdomen, afectando el funcionamiento de sus órganos internos.
La ballena sei, con el nombre científico Balaenoptera borealis, habita en casi todos los océanos y mares del planeta, excluyendo las aguas glaciares y el Océano Índico.
En el Atlántico sur, es habitual ver grupos de ballenas sei en las aguas del Mar Argentino. En esta temporada, suelen migrar hacia zonas más cálidas, como las aguas brasileñas. También existen registros de avistamientos en el Río de la Plata por parte de especialistas.
BPO
