Impactante Tragedia en el Jockey Club de San Isidro
Las imágenes fueron impactantes: cuatro yeguas de polo fueron fulminadas por un rayo en el Jockey Club de San Isidro mientras aguardaban para participar en una práctica. El propietario de estos animales es Alejandro Checchi, un empresario de 60 años que disfruta del polo como aficionado.
El Perfil de un Aficionado al Polo
Desde hace más de diez años, Checchi ha estado involucrado en el polo, compitiendo en torneos amateurs con un hándicap de 4, significativamente más alto que el de los jugadores profesionales. En sus perfiles de redes sociales, a menudo publica sobre sus entrenamientos y juegos, haciendo mención a eventos como la Copa Polo Newman de 2013 y su participación en la Copa Príncipe de Gales del mismo año con el Hurlingham Polo Club.
Una Carrera en el Mundo Financiero
En el ámbito profesional, Alejandro Checchi tiene una larga experiencia en el sector de inversiones y finanzas. Educado en el Colegio Cardenal Newman de San Isidro y con residencia fiscal en San Jacinto, Canelones, Uruguay, desde octubre de 2018 lidera Core Capital Group junto a su hijo del mismo nombre.
En su perfil de LinkedIn se pueden encontrar publicaciones relacionadas con finanzas y un recuento de su trayectoria que comenzó como pasante en Citibank en 1984. Su carrera abarcó varias instituciones bancarias como República y Wells Fargo, y lleva ocho años asociado a Core Capital Group.
Detalles del Suceso y sus Consecuencias
Las yeguas no eran descendientes directas de ejemplares destacados dentro del mundo del polo, donde la genealogía puede influir en el valor de un caballo. Aunque no de linaje famoso, estos animales tenían un valor estimado entre 20,000 y 30,000 dólares cada uno.
La descarga eléctrica ocurrió cerca de las 10:20 de un miércoles en el terreno reservado para polo del Jockey Club, cuando el clima estaba nublado pero aún sin lluvia. El impacto resonó no solo en el lugar, sino también entre los trabajadores y comerciantes cercanos.
El presidente del Jockey Club Argentino, Juan Mariano Villar Urquiza, comentó sobre la tragedia durante la práctica y destacó que los animales, de raza Polo Argentino, son considerados atletas. Estaban atados en el palenque, donde aguardaban para salir al campo, cuando ocurrió el accidente.
El rayo impactó sobre un cable de acero, fulminando a las yeguas al instante. La descarga afectó también a otras dos yeguas y al petisero, quien fue lanzado varios metros por la fuerza de la descarga. Fue atendido en el hospital del club y luego dado de alta. Desde la municipalidad de San Isidro confirmaron que su estado de salud es bueno.
El presidente Villar Urquiza calificó el evento como un fenómeno climático extraordinario y aseguró que el terreno, con sus 300 hectáreas, está equipado con sistemas de protección contra rayos en diversas estructuras. A pocos metros del incidente, otros individuos que practicaban golf se lanzaron al suelo por el impacto.
Afortunadamente, no se reportaron otros heridos. Villar Urquiza expresó que para los propietarios, un caballo es una parte integral de su vida deportiva.
