Controversia en Río de Janeiro y Buenos Aires
Agustina Páez ocasionó un incidente en Río de Janeiro cuando replicó a dos hombres que la agredieron con gestos imitativos de un simio. Esta acción resultó en su detención: primero encarcelada y más tarde bajo arresto domiciliario, obligándola a permanecer casi tres meses en Brasil mientras afronta un proceso judicial por presunta calumnia racial.
El incidente en Santiago del Estero
El día de su llegada a Buenos Aires, compartió vuelo con su padre Mariano, quien protagonizó un altercado similar al de su hija, replicando los gestos en un club nocturno de Santiago del Estero.
Acusaciones por apropiación indebida de vehículo
Recientemente, una nueva complicación legal ha surgido para Páez, esta vez en territorio argentino. Javier Zanoni, su exnovio con quien convivió, la acusa de haberle retenido un automóvil indebidamente tras el final de su relación.
Páez es demandada bajo cargos de abuso de confianza en La Banda, la segunda ciudad más relevante de la provincia, por no haber retornado un automóvil que utilizó durante los tres años que duró su relación con Zanoni.
La fractura entre ambos ocurrió meses antes del viaje a Brasil, pero Páez no accedió a devolver el coche. Zanoni asegura que le fue prestado un Citroën Cactus durante su noviazgo, sin que tras la ruptura se lo hayan retornado, a pesar de reiteradas solicitudes personales, telefónicas y por mensajes.
Según los abogados del demandante, cuyo nombre prefirieron mantener en el anonimato, intentaron que Agostina honrara su compromiso de devolver el vehículo, sin embargo, afirman haber recibido solo evasivas, según Elizabeth Maldonado y Franco Garnica, quienes hablaron sobre el asunto en medios locales.
Javier Zanoni, de 32 años, es dentista y tenía planes de matrimonio con Páez. La acusó de no restituirle el automóvil que considera de su propiedad y de lo cual ahora parece haber cambiado de opinión.
Maldonado manifestó al medio Nuevo Diario: “Le mandamos una carta documento para que procediera con la devolución voluntaria del auto, pero no hubo ninguna respuesta”, añadiendo que “esperó debido a la difícil situación que ella enfrentaba, aunque ya había solicitado la devolución de buena fe”.
Personas cercanas a Páez y Zanoni ofrecen una versión diferente a la de la abogada Maldonado. “Es una falsedad descarada. Todos aquí, en La Banda, saben que Zanoni quedó muy afectado al haber terminado Agostina la relación, que hasta poco tiempo antes tenía perspectivas de matrimonio”, revela una fuente bien informada.
Sobre el Citroën Cactus, quienes dicen conocer la verdadera historia afirman que el coche fue adquirido en 2024 cuando Agostina Páez finalizó sus estudios de abogacía en Córdoba. Su familia se desplazó para apoyarla justo antes de un examen final. Mariano Páez, su padre, habría asegurado el auto en Santiago del Estero y lo registró a nombre de su yerno Zanoni.
De regreso a La Banda desde Córdoba, el vehículo fue entregado como obsequio sorpresa. Se especula que la denuncia de Zanoni pudiera ser motivada por despecho, y se rumorea que próximamente podría retirar la acusación.
