El arribo del Papa León XIV ha suscitado un significativo operativo de seguridad en Aeroparque. Se ha destacado que alrededor de 300 oficiales de la Policía de Seguridad Aeroportuaria resguardan el área cercada desde donde el público observa la llegada de aeronaves. Se distribuyen policías cada 30 metros.
La preocupación es que las personas se aglomeren o intenten ingresar a la pista escalando la reja, razón por la cual se implementó una rigurosa vigilancia. Las instrucciones policiales son precisas: “Con motivo del arribo del Papa, está prohibido subir o tocar la reja, o introducir las manos por motivos de seguridad”, le indicó un agente a dos chicos curiosos que observaban los aviones desde el borde de la acera, haciendo contacto con la reja.
Preparativos para la Llegada del Papa
Está programado que el Papa aterrice en Buenos Aires a las 16:30. Una vez en el suelo, saldrá de la terminal aérea por la cabecera sur, localizada en la Base Militar del Aeroparque. Desde fuera del lugar, se puede ver un dispositivo de seguridad compuesto por vehículos de diversas fuerzas de seguridad.
Devoción y Ansias en el Aeroparque
Algunas personas, como Teresa de 87 años, de origen italiano y residente de Barracas, han esperado desde temprano en sus sillas plegables. No pudo asistir cuando Juan Pablo II visitó Argentina, por lo que no quiso perderse el encuentro con León XIV. “Es una emoción inmensa, rezo por salud y paz para este país”, expresa.
Francisco, líder comunitario de un barrio de La Matanza, trajo una bandera de 30 metros para recibir al Papa León XIV. Inicialmente intentó colgarla en la reja, pero la policía no lo permitió para no obstruir la visión de la pista, así que la ajustó entre los árboles, visiblemente desde donde llegará el avión. La intención es que León XIV pueda verla tanto desde el aire como al descender.
La bandera lleva el mensaje: “El pueblo de Dios en Argentina te recibe con el corazón. Que tu mensaje de paz, fe y esperanza ilumine los corazones de nuestro pueblo. ¡Bienvenido, Papa León!”.
De acuerdo a las disposiciones oficiales, sólo los pasajeros con tarjeta de embarque pueden entrar a la terminal. Se ha restringido el acceso a familiares y acompañantes. Además, la ANAC implementó restricciones temporales en el espacio aéreo debido a la llegada de León XIV.
A pesar de las advertencias, la familia Villarruel de San Isidro colocó una mesa y sillas junto a la reja para esperar al Papa. Marta recuerda que la última vez vivieron una experiencia similar fue en 1987, con la visita de Juan Pablo II a Argentina.
En aquella ocasión, pasaron toda la noche frente a la Catedral para verlo de cerca. Casi cuatro décadas después, se movilizan nuevamente con la misma ilusión. Esta vez, le dan la bienvenida en Aeroparque para luego dirigirse a la Casa Rosada. “Asisto a misa todos los domingos. Ruego por paz, salud y la unión para que este país prospere. Argentina es maravillosa y debemos sentirnos agradecidos”, afirma Marta.
Explican qué los motivó a acercarse al papa León XIV: “Este Papa es cercano al pueblo, como Francisco. Las razones para asistir son muchas, pero principalmente por su cercanía. Sigue los pasos de Francisco, quien no pudo venir. Esto trasciende la política, es cuestión de religión y fe”.
