Cómo una fundación ayuda a 290 familias en áreas rurales de Santiago del Estero a través de la educación

En diversas localidades alejadas de Santiago del Estero, las escuelas se erigen como la única entidad con presencia constante en el entorno. Los maestros, además de impartir conocimientos, se convierten en el apoyo de las familias y se esfuerzan por encontrar soluciones a problemas que trascienden el ámbito educativo.

Patricio Marquínez, Abanderado 2026, encontró valiosos colaboradores en esos docentes y sus escuelas para acceder a las comunidades más apartadas de la provincia. Desde hace 15 años, mediante la Fundación San Genaro, apoya a las familias de los departamentos de Ojo de Agua, Quebrachos, Salavina y Mitre con programas educativos, de salud, acceso a agua y mejoras en infraestructuras escolares.

Aunque reside en Buenos Aires, cada tres meses viaja al interior de Santiago del Estero con su equipo de profesionales y voluntarios para colaborar directamente con los maestros y directivos en los colegios.

“Desde el principio, nuestra intención fue estar al lado de los educadores, reconociendo que la escuela es un centro increíble de reunión para estudiantes, familias y docentes. Todo ocurre en ese espacio”, apunta Patricio.

Escuchar es clave para brindar apoyo

Todo proyecto de la Fundación San Genaro inicia con visitas a los colegios y diálogos con profesores y familias. La meta es identificar las necesidades particulares de cada comunidad y buscar formas de apoyarlas eficazmente.

“Para nosotros, lo fundamental es prestar atención a las personas”, afirma Patricio. En esas charlas, los maestros detallan los retos que enfrentan sus estudiantes y comparten ideas propias y comunitarias, incluso surgidas de los alumnos.

La fundación tiene como objetivo respaldar estas iniciativas sin sustituir el trabajo docente ya en marcha. “Los proyectos son de las escuelas, de las familias, no de la fundación”, detalla.

Con base en estas necesidades e ideas, la Fundación San Genaro implementa diversas actividades. En el ámbito académico, ofrecen talleres de lectura y tecnología, entregan útiles escolares y contribuyen a mejorar las instalaciones. Para garantizar el acceso a agua limpia, instalan filtros de purificación en colegios donde el agua es dudosa.

Además, coordinan visitas de profesionales de la salud que brindan atención a niños y familias en las escuelas, evitando traslados a centros urbanos para recibir atención médica.

El año pasado, la fundación colaboró con 34 colegios rurales, beneficiando a 773 menores y 290 familias. Se atendieron 156 niños y adolescentes en salud, se realizaron más de 60 talleres de tecnología y lectoescritura para 194 estudiantes; se distribuyeron kits escolares a 500 chicos, y se colocaron filtros purificadores en 16 colegios, mejorando el acceso al agua potable para más de 300 niños.

Adicionalmente, mediante el proyecto Hacedoras, más de 120 mujeres participaron en cursos para impulsar sus propios emprendimientos.

El origen de un sueño llamado San Genaro

En 2008, al finalizar sus estudios universitarios, Patricio pretendía dedicar parte de su tiempo al bienestar de otros. Una noche, soñó con su abuelo Genaro, con quien compartió una estrecha relación antes de su fallecimiento.

En el sueño, su abuelo le decía que si deseaba verdaderamente ayudar, debía hacerlo por iniciativa propia, sin esperar autorizaciones. Esta experiencia inspiró a Patricio a compartir su propósito con familiares y amigos, quienes se unieron al esfuerzo.

La denominación de la fundación proviene también de esa relación, ya que su abuelo solía exclamar “¡Ay, San Genaro!” al sorprenderse o reír. Patricio adoptó esa expresión para dar nombre a la iniciativa.

“Quería asistir a otros, y en el proceso descubrí a quiénes, por qué y cómo”, rememora.

Con el tiempo, encontró en las áreas rurales de Santiago del Estero el lugar adecuado para su vocación. Actualmente, Patricio resalta el vínculo especial creado con las comunidades: “Que nos reciban, compartan sus vivencias, los niños nos tengan afecto, nos ofrezcan mate, nos abran sus hogares y rutinas, es lo más hermoso para nosotros”.

Sobre el Premio Abanderados

El Premio Abanderados es un proyecto de eltrece, Luz Libre y Fundación Noble que distingue a argentinos destacados por su compromiso social y comparte sus historias para inspirar a la sociedad. Esta difusión amplía el alcance de los proyectos ganadores y los posiciona como nuevos referentes, mientras incorpora temas relegados en la agenda pública. Desde su inicio en 2010, ha recibido más de 12,000 nominaciones y ha reconocido a 151 argentinos en todo el país.

Este premio es viable gracias al apoyo de Personal, Axion Energy, Banco Galicia, Universidad Siglo 21, Lotería de la Ciudad de Buenos Aires: Hablar es Ganar, Sancor Seguros, CAEM, Grupo ST, Silicon Misiones, Afianzadora, Marsh McLennan, Bayá Casal, ADT, MEDICUS, Arcelor Mittal, Fundaciones Grupo Petersen, Fundación Navarro Viola y Fundación Noble.

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