En una operación reciente, fueron decomisadas más de 500 unidades de fórmula infantil falsificada de una marca muy conocida. La investigación reveló la existencia de una toxina a niveles peligrosos para la salud de los niños.
Operativos en múltiples localidades
Las autoridades realizaron 14 allanamientos en la Ciudad de Buenos Aires y varias localidades de la provincia de Buenos Aires. Durante estas acciones, se identificó a cinco individuos que estarían involucrados en la distribución de estos productos fraudulentos en supermercados, tiendas y a través de plataformas de comercio electrónico, haciéndolos pasar como bienes auténticos.
Denuncias y análisis toxicológicos
Los análisis se efectuaron luego de una queja emitida por el representante legal de una prestigiosa compañía de lácteos. Se descubrió que las fórmulas incautadas no eran seguras para el consumo humano, representando un grave peligro para los menores de seis meses.
La investigación comenzó tras recibir testimonios de padres que observaron reacciones adversas en sus niños después de consumir esta leche en polvo, adquirida en distintas tiendas.
Acciones judiciales y decomisos
A raíz de la denuncia, el Departamento Federal de Investigaciones (DFI) de la Policía Federal Argentina, siguiendo las instrucciones del Juzgado Federal N° 2 de Lomas de Zamora, liderado por Juan Tomás Ponte Rodríguez, llevó a cabo los procedimientos.
Los allanamientos permitieron decomisar más de 500 unidades de leche en lugares como Ezeiza, Quilmes, San Vicente, Lanús, Cañuelas y Roque Pérez, en la provincia de Buenos Aires.
Además de las unidades de leche, se confiscaron vehículos, teléfonos móviles, ordenadores portátiles, dinero en efectivo y otros documentos de interés.
Cinco adultos fueron identificados como presuntos responsables de estas actividades ilícitas. Según el expediente, entre ellos, dos son ciudadanos argentinos, dos provienen de China y uno de Paraguay.
Los estudios realizados por el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) indicaron que los niveles de aflatoxina M1 eran más de seis veces superiores al máximo permitido por el Código Alimentario Argentino.
La aflatoxina M1 es una sustancia tóxica producida por ciertos hongos, que puede encontrarse en la leche cuando los animales consumen alimento contaminado.
Disparidades entre el producto auténtico y el falsificado
También se determinaron diferencias significativas entre los productos confiscados y la versión original del mercado. Las principales irregularidades incluyeron errores tipográficos en las etiquetas.
Los investigadores encontraron términos mal escritos como “Adventencia” en lugar de “Advertencia” y “Oleico” sustituido por “Olico”. También hallaron variaciones en el tamaño y la calidad de la cuchara dosificadora de los envases.
La fórmula bajo investigación se vendía con una identificación de lote marcado como “L F-011207563 ELAB 10/01/26 VTO: 10/01/27”.
