Descubrimiento macabro en un local de Posadas
Un conflicto familiar por la posesión de un espacio comercial en Posadas, Misiones, condujo al sorprendente hallazgo de dos urnas funerarias que, aparentemente, contienen cenizas humanas. Este descubrimiento se suma a la reciente aparición de 30 ataúdes en el sitio donde anteriormente funcionó una panadería.
El origen del hallazgo en el antiguo negocio
La mañana del hallazgo, los miembros de la familia en discordia acudieron al local, ubicado en la avenida Chacabuco, con el fin de ponerlo en orden para su reutilización.
Durante las labores de limpieza, hallaron las urnas junto a un ataúd de niño en la zona antiguamente utilizada para la preparación y venta de productos de panadería.
Detalles sobre los objetos encontrados
Valeria González, quien está en pareja con uno de los implicados en el conflicto, informó a Misiones Online que las cajas tenían inscritos nombres, apellidos y fechas de muerte de las personas a las que pertenecían.
Una de las urnas parecía estar vinculada con una funeraria de Candelaria, mientras que la otra pertenecía a Morada del Avá, un crematorio y cementerio parque en Oberá. Según la etiqueta de la segunda urna, contiene los restos de alguien fallecido en 2022.
Reacción y procedimientos legales
Ante la sorpresa del extraño hallazgo, González declaró que evitó tocar los objetos y reportó inmediatamente el asunto a su abogado para que se gestionen las acciones legales pertinentes.
El lugar había recobrado protagonismo tras el descubrimiento inicial de los 30 ataúdes en medio de una disputa sucesoria por la propiedad del local.
La situación se agravó con el fallecimiento del suegro de González, lo que desencadenó una serie de conflictos por la ocupación del terreno, resultando en su expulsión junto a su esposo.
Tras una petición judicial, obtuvieron autorización para regresar al lugar, y fue entonces cuando encontraron los ataúdes.
“Fue chocante ver ese desorden, faltaban herramientas de panadería”, comentó González ante el medio mencionado al describir la situación del local.
La escena obligó a las autoridades policiales y judiciales a intervenir, sumando también a una mediadora para abordar el conflicto familiar.
Ahora, la Justicia debe esclarecer la procedencia de las urnas y los ataúdes, identificar a las personas cuyos nombres figuran en ellas, y determinar cómo llegaron al local anteriormente utilizado como panadería.
