Pareciera que vamos “de mal en peor”, como solían decir las abuelas. Esto es lo que ocurre con las habilidades matemáticas de los estudiantes en Argentina. Ya en evaluaciones anteriores, el país había mostrado resultados deficientes. Sin embargo, en las recientes pruebas PISA, Argentina ha registrado la mayor disminución en rendimiento en esta materia.
Impacto Regional
En promedio, los estudiantes argentinos obtuvieron 11 puntos menos en Matemática en comparación con 2022. Esta disminución es mayor que la de sus pares de Guatemala (-10), Perú y Chile (-9), México (-7) y otros países participantes. Solamente dos países latinoamericanos mostraron mejoras en esta área: Costa Rica y El Salvador, ambos con un incremento de 3 puntos.
Este análisis fue llevado a cabo por Alejandro Ganimian, experto en evaluaciones educativas de la Universidad de Nueva York. En diálogo con Clarín, Ganimian comentó que los 11 puntos de descenso en Matemática representan aproximadamente siete meses de aprendizaje, similar a las caídas en Lectura y Ciencias, que fueron de 12 y 13 puntos respectivamente.
Rendimiento Académico
“En materia de Lectura y Matemática, las reducciones son comparables a las de la OCDE, pero son más pronunciadas que las de América Latina. En el ámbito de Ciencias, el retroceso de Argentina fue más significativo que en ambos grupos. Desde las primeras participaciones, el país ha acumulado una pérdida de un año y medio de aprendizaje en Lectura y siete meses en Matemática, mientras que en Ciencias se mantiene casi en el mismo nivel que en 2006”, aclaró Ganimian.
Los resultados de las recientes pruebas PISA fueron divulgados ayer y generaron preocupación debido al considerable descenso de Argentina en Ciencias, Lectura y Matemática, las tres áreas evaluadas. Casi ningún estudiante argentino logró sobresalir en Matemática.
Junto con los resultados nacionales, también se informaron los de los alumnos de CABA, Córdoba y Mendoza, que participaron independientemente en PISA. Los resultados muestran que en Lectura, Mendoza quedó bajo la media argentina. En las otras materias, las tres provincias superaron el promedio nacional.
El Desafío de Matemática
Matemática sigue representando un gran desafío para estudiantes de todo el mundo, y parece que mucho más para los argentinos, ya que en PISA 2025 encontraron su punto más bajo: el 76% no alcanzó los niveles mínimos requeridos en esta disciplina.
¿Qué provoca esto? ¿Qué está sucediendo en las aulas argentinas para que los resultados sean tan negativos?
Pierina Lanza, especialista en Didáctica de la Matemática y parte del equipo de educación de la Ciudad, explicó a Clarín que sería un error atribuir esta caída a una sola causa. Los resultados reflejan un problema crónico vinculado a trayectorias escolares interrumpidas, grandes desigualdades y aprendizajes matemáticos que a menudo no se consolidan ni articulan a lo largo de la escolaridad.
La especialista confirma que en Matemática esto es aún más crítico debido a que los conocimientos son progresivos. “Cuando ciertos aprendizajes fundamentales no están bien cimentados, las dificultades se acumulan y limitan la posibilidad de progreso. Por eso, la clave está en observar toda la trayectoria educativa y no solo lo que ocurre en un año o nivel específico”, afirma.
Para Gustavo Zorzoli, profesor de Matemática y ex rector del Buenos Aires, el problema de fondo es que “la escuela ha perdido su enfoque principal: enseñar. Esto ha sucedido porque en las últimas dos décadas, las políticas se han centrado principalmente en asegurar la permanencia de los estudiantes en la escuela”.
Zorzoli señala que “se ha dejado de lado lo que se enseña y cómo se enseña, además de los aprendizajes reales de los estudiantes. La concepción de que la educación debe ser divertida y que el contenido enseñado debe ser inmediatamente aplicable ha erosionado la cultura académica. Esfuerzo, dedicación, práctica, repetición, deberes, memorización: todos estos conceptos han desaparecido de la actividad educativa y han sido asociados con connotaciones negativas”.
Asimismo, PISA no solo evalúa si un estudiante sabe realizar cálculos o aplicar fórmulas, sino también si puede utilizar Matemática para interpretar situaciones, tomar decisiones, establecer conexiones, argumentar y resolver problemas. Aquí aparece otro reto: es fundamental crear más oportunidades para que los estudiantes piensen matemáticamente en lugar de solo repetir procedimientos”, añade Lanza.
Ahora bien, ¿cómo se puede mejorar esta situación? Lanza opina que lo primero es reconocer que no basta con aplicar soluciones temporales o de corto alcance. “Para cambiar estos resultados, se requiere una transformación profunda, sostenida y, sobre todo, honesta respecto a lo que enseñamos, lo que realmente están aprendiendo los estudiantes y lo que necesitan las escuelas y los docentes para lograrlo”, manifiesta.
Argentina experimentó una disminución en Matemática mayor que cualquier otro país de América Latina.
Tales cambios exigen el desarrollo de políticas educativas a largo plazo, que sobrepasen las urgencias y los cambios de gobierno, permitiendo una auténtica progresión de los aprendizajes. Es importante identificar cuáles son los conocimientos clave en cada etapa, apoyar las trayectorias para evitar la acumulación de dificultades. También hay que acompañar a los docentes, ofreciendo espacios de formación alineados con los retos reales de la enseñanza, materiales de calidad y tiempo para analizar el acontecer en las aulas. Fortalecer las condiciones para que los docentes revisen, ajusten y enriquezcan sus propuestas basándose en lo que realmente aprenden sus estudiantes”, puntualiza Lanza.
Zorzoli sugiere que, “en principio, no deberíamos continuar haciendo lo que hemos estado haciendo hasta ahora”. “Está demostrado que no está funcionando. Es necesario devolver a la escuela su rol esencial. Para ello, debemos invertir en educación y establecer programas de mejora a largo plazo que sean continuamente evaluables. Políticas educativas que perduren con el tiempo, independientemente del gobierno en el poder”, concluye.
¿Cómo responden el gobierno nacional y los provinciales ante este reto? En julio de este año, los ministros de Educación de todas las provincias llegaron a un ‘compromiso federal’ para priorizar la Matemática, similar a la iniciativa lanzada en 2024 para la alfabetización. Las 24 jurisdicciones presentaron planes con el objetivo de solucionar un problema que en Argentina se agrava cada vez más.
