Después de los primeros dos días de interrupción por parte de los controladores aéreos, que afectaron a más de 40.000 pasajeros, la Asociación de Técnicos y Empleados de Protección y Seguridad a la Aeronavegación (ATEPSA) confirmó que seguirán adelante con el plan de protestas que complicará los viajes antes de Nochebuena y Navidad.
Próximos paros programados
Las protestas se reanudarán el próximo martes, día en que no despegarán vuelos nacionales entre las 19 y las 22 horas. Como en los días pasados, en el Aeroparque de Buenos Aires, la manifestación se llevará a cabo únicamente durante las dos primeras horas. Sin embargo, al ser la víspera de Nochebuena, se prevén mayores complicaciones debido al incremento en la cantidad de pasajeros que viajan para pasar las festividades con sus familiares.
Denuncias y medidas legales
El jueves, el Gobierno interpuso una denuncia contra la Asociación de Técnicos y Empleados de Protección y Seguridad a la Aeronavegación. La denuncia no fue contra las medidas de huelga propiamente dichas, sino por el peligro operativo que supusieron durante las manifestaciones.
La Empresa Argentina de Navegación Aérea (EANA) presentó la denuncia en el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Federal Nº 3, presido por Daniel Rafecas, según confirmaron fuentes oficiales a Clarín.
Durante el paro del jueves, que se llevó a cabo entre las 16 y las 19 horas, el Gobierno denunció al sindicato Atepsa. Aerolíneas Argentinas, Flybondi y Jetsmart vieron afectados a unos 26.000 pasajeros a causa de la manifestación del miércoles, mientras que el jueves se calculó un impacto sobre unos 21.500 viajeros.
Impacto en los vuelos
Por su parte, Aerolíneas Argentinas comunicó que en la jornada del jueves al menos 61 vuelos experimentaron cambios en sus horarios: 48 sufrieron retrasos y 13 se adelantaron, afectando a 9.063 pasajeros. Flybondi informó que reprogramaron 46 vuelos y cancelaron 4, perjudicando a 8.415 personas que planeaban viajar. Jetsmart, por otro lado, señaló que entre miércoles y jueves más de 8.300 pasajeros vieron alterados sus itinerarios, aunque no se registraron cancelaciones.
El reclamo realizado por el sindicato es por un aumento salarial que, según afirman, no ha recibido respuesta del Gobierno.
Durante las protestas del sindicato, se colocaron carteles y banderas de gran tamaño en las estructuras externas de las torres de control de varios aeropuertos del país, incluida la del Aeroparque Jorge Newbery y el Aeropuerto Internacional de Ezeiza. La EANA sostiene que estos actos pusieron en riesgo la seguridad operacional, ya que un posible desprendimiento podría haber provocado incidentes con los aviones y daños a los equipos.
“La colocación de dicha bandera en las torres mencionadas no solo obstaculiza la labor normal, sino que también implica un riesgo para terceros en caso de que la bandera se desprenda, poniendo en peligro la seguridad operacional y/o de otros operadores que brindan servicios. Si el objeto ondeante se soltase y fuera absorbido por una turbina de un avión, podría generar un daño significativo, poniendo en riesgo bienes jurídicos protegidos como la vida de los pasajeros y su tripulación, además de los daños materiales que esto podría ocasionar”, detalla la denuncia judicial.
