Un incidente inesperado en Reconquista
En la localidad de Reconquista, en Santa Fe, Enzo Valenzuela había detenido su automóvil a un lado de la vía. La razón de su parada era que su madre necesitaba comprar algunos artículos. Tras salir del asiento del conductor, rodeó el coche para recoger a su pequeña hija del asiento trasero. Sin embargo, el azar quiso que un camión municipal con la tapa trasera abierta pasara cerca, llevando casi a una desgracia mayor: la niña fue expulsada a través de la ventana del vehículo.
La intervención divina, según el padre
El propio padre, reflexionando al día siguiente de los hechos y con su hija recuperada, expresó: “Dios me puso ahí”.
El accidente en la avenida
El jueves a las 18:10, el Fiat Siena blanco estaba estacionado en la avenida Islas Malvinas al 1.300, justo frente al negocio al que había ingresado Viviana Robles, la madre de Enzo y abuela de la niña. Fue entonces cuando el camión municipal Iveco, circulando con la tapa trasera abierta, tuvo contacto con el parabrisas trasero del auto.
Enzo quedó inclinado, casi cayendo, mientras el auto giraba de forma descontrolada debido al impacto. En medio del caos, su hija fue proyectada por la ventana. En esos momentos, un conductor que transitaba en dirección contraria observó la escena, redujo su velocidad y detuvo su marcha para evitar un desenlace trágico.
Enzo se apresuró hacia su hija, a quien encontró “llorando desconsoladamente”, y la recogió en sus brazos antes de enfrentarse al conductor del camión, que había detenido su marcha no muy lejos de allí.
La pequeña fue trasladada a un hospital, donde permaneció bajo observación durante algunas horas debido a un diagnóstico de traumatismo de cráneo leve. La abuela, de 53 años, también requirió atención médica, ya que el accidente la dejó en estado de shock.
Los exámenes de alcoholemia realizados a ambos conductores resultaron negativos.
Enzo relató: “Sentí un golpe fuerte. Me agaché instintivamente, pero al levantar la vista en cuestión de milisegundos, vi a mi hija salir disparada. Corrí a buscarla, la levanté, lloraba, pero no noté sangre ni heridas graves. Aunque ahora tiene un moretón en la frente”, comentó a un medio local.
Calificó la actitud del conductor del camión como “muy irresponsable” y añadió: “¿Qué podría haber pasado si hubiera golpeado a un niño, un hombre o cualquier otra persona? Hoy no lo contarían”.
Finalmente, Enzo expresó su alivio: “Sabiendo que mi hija está bien y que ya está en casa, me siento agradecido de que no ocurrió nada grave. Dios me puso ahí. Me llevo esta amarga experiencia, pero sé que nadie perdió la vida”.