En un contexto argentino marcado por la división política y la desconfianza hacia las instituciones, una profesión logra sostenerse con alta estima social: los médicos encabezan un estudio que evalúa la confianza en diferentes ocupaciones. Les siguen de manera cercana los científicos y los docentes, quienes también tienen un lugar destacado. Por el contrario, los políticos, los funcionarios públicos y la mayoría de las figuras de opinión son vistos bajo una luz menos favorable.
Profesiones con Mayor Confianza
El estudio global indica que solo el 11% de los argentinos desconfía de los médicos, mientras que un notable 58% expresa desconfianza hacia los políticos. Este análisis forma parte del Índice de Confiabilidad Global 2026, confeccionado por Ipsos entre el 19 de junio y el 3 de julio del presente año en 31 países, con una participación de 23,537 personas, cuyos resultados se han difundido recientemente.
La imagen de los dirigentes políticos es aún peor cuando se consideran posiciones específicas: el 67% muestra desconfianza hacia ministros de gobierno y funcionarios públicos. Los jueces tampoco son bien evaluados, con un 53% de desconfianza. En el caso de los periodistas, un 48% de los entrevistados tampoco confía en ellos.
Médicos y Tendencias Globales
La percepción positiva de los médicos en Argentina va en línea con una tendencia mundial. En el conjunto de países analizados por Ipsos, los médicos lideran la lista de profesiones evaluadas: el 58% de los respondientes en general confía en ellos. Les siguen de cerca los científicos con el 57% y los profesores con el 53% de confianza.
Sin embargo, lo que distingue a Argentina es el bajo nivel de desconfianza hacia los médicos. Según las estadísticas, solo el 11% de la población los considera poco confiables, contrastando con un 13% de desconfianza hacia los científicos y un 15% hacia los docentes.
Diferentes profesiones generan variados grados de desconfianza entre los argentinos. Los abogados tienen un 41% de desconfianza, los líderes empresariales un 42%, los presentadores de noticias un 43%, y los banqueros un 44%. La policía no escapa a esta tendencia, con un 46% de desconfianza, y los periodistas alcanzan el 48%.
El estudio no profundiza en las causas de estas percepciones, ni establece si las opiniones sobre los médicos están relacionadas con experiencias de atención directa, la percepción de su formación académica o el reconocimiento de su rol social. No obstante, resalta que en un contexto de desconfianza generalizada, los médicos mantienen su estatus favorable.
El dato es significativo, considerando que el sistema de salud en Argentina suele estar bajo cuestionamiento por desigualdades en el acceso, cobro de “copagos” por profesionales de cartilla, entre otras preocupaciones. No obstante, otra encuesta reciente mostró que la percepción sobre la calidad del sistema de salud por parte de los argentinos sigue siendo elevada.
A pesar del reconocimiento a los médicos, un informe Cochrane reciente sugiere que las interacciones promocionales con las farmacéuticas podrían asociarse a resultados negativos: prescripciones menos adecuadas, aumento en la cantidad de medicamentos recetados, costos más elevados, y una mayor probabilidad de incluir productos farmacéuticos en los formularios hospitalarios.
Curiosamente, la mayor desconfianza recae en las personas elegidas por votación popular. Foto: Xinhua
Desconfianza en el Poder Político
El informe destaca una marcada separación entre la imagen de las diversas profesiones y las percepciones hacia aquellos en posiciones de poder político e institucional. Como se mencionó, en Argentina, ministros y funcionarios encabezan la lista de desconfianza, mientras que influencers en redes sociales alcanzan un 56%. ¿Qué ocurre al comparar la profesión médica con la de influencer? Este fenómeno reciente no fue incluido en esta encuesta.
La consideración de los funcionarios públicos varía según la nación. El índice neto de confiabilidad de Argentina es de -12, posicionándola en el lugar 25 de los 31 países estudiados. Este índice se calcula restando las respuestas negativas de las positivas: una cifra menor a cero indica que la desconfianza es mayor que la confianza en el balance total de profesiones analizadas.
Por lo tanto, Argentina se encuentra entre los países con peores niveles de confianza. El estudio muestra que todas las naciones de Latinoamérica en la encuesta tuvieron índices netos negativos. Chile y Perú alcanzaron -13, y Polonia y Rumania alcanzaron -17. En el extremo opuesto están países de la región Asia-Pacífico, como India con +20, Malasia con +16 y Tailandia con +15.
Un aspecto interesante del estudio es la confianza interpersonal: el 46% de los argentinos considera confiables a las personas comunes, mientras solo el 15% desconfía de ellas. Los resultados restantes incluyen respuestas neutras o de quienes no respondieron. Este 46% sitúa a Argentina entre los países con mayor confianza en el ciudadano común, solo por detrás de India con un 53%, y similar al nivel de México.
PS
