En respuesta a la inquietud generada por la interrupción de un fármaco vital para pacientes con Parkinson, el Gobierno ha mantenido diversas reuniones con las empresas farmacéuticas involucradas. Finalmente, este miércoles, el laboratorio principal, Pfizer, ha anunciado que el suministro del medicamento Lebocar se estabilizará entre noviembre y diciembre, antes de lo previsto inicialmente en marzo.
Novedades en el Abastecimiento de Lebocar
Según el comunicado de Pfizer, “con base en la información actual, se espera que el abastecimiento de Lebocar 250 vuelva a ser regular a comienzos de noviembre de 2026, mientras que la versión de Lebocar 100 lo hará hacia finales de diciembre de este año”.
Impacto de la Falta de Producción en Pacientes
Para los enfermos de Parkinson en Argentina, la falta de este medicamento ha generado días de tensión. Pfizer dejó de elaborar la levodopa de manera sorpresiva en el país, interrumpiendo su producción durante algunos meses.
Fuentes industriales indicaron que este contratiempo inició semanas después de que Pfizer, proveedor de cerca del 70% del mercado, cesara la producción de levodopa en Argentina. El Gobierno ha sostenido conversaciones para acelerar el reabastecimiento o encontrar alternativas. Se había manejado la posibilidad de resolver la situación antes del término inicial de marzo, lo cual se concretó.
Por su parte, un laboratorio local que hasta entonces cubría el 20% de la demanda está en proceso de aumentar su producción para compensar cualquier déficit. Bagó, fabricante de un medicamento bioequivalente, tiene planes de incrementar sus unidades en los próximos dos a tres meses para suplir lo que produciría en un año.
La Red Argentina de Parkinson sostiene que “la terapia del Parkinson es urgente. La falta de levodopa/carbiodopa podría causar un grave deterioro en la movilidad y, en ciertas situaciones, complicaciones más severas”.
Se estima que el país cuenta con más de 90,000 pacientes que padecen Parkinson. Esta enfermedad neurodegenerativa progresiva daña el sistema nervioso central y el control del movimiento, empeorando con el tiempo. La levodopa, al transformarse en dopamina en el cerebro, alivia los síntomas motores, ya que la falta de esta sustancia química natural ocasiona temblores, rigidez y lentitud.
Pfizer no especificó las causas exactas de la suspensión de este medicamento crítico, aunque se especuló sobre una posible escasez de materia prima en Argentina. Sin embargo, no ha habido problemas para que laboratorios nacionales importen el principio activo necesario. Los medicamentos son equivalentes biosimilares porque el original de MSD no está disponible en el país.
Según un comunicado de Bagó, el laboratorio “colabora estrechamente con la autoridad sanitaria (ANMAT) para responder a la creciente demanda” del producto. Para calmar la incertidumbre de los pacientes, añade que “esta demanda imprevista surge de la descontinuación temporal de un medicamento con los mismos principios activos por otra empresa.”
Fuentes de la Confederación Farmacéutica Argentina (COFA) señalaron a Clarín que la situación en el país es variada. En algunas provincias, las farmacias reciben los medicamentos de las droguerías sin mayores complicaciones, en tanto que en otras existen faltantes.
