Preocupación entre los viajeros afectados
Guido lleva más de un año sin reunirse con sus seres queridos en Argentina. Con planificación, adquirió en junio un billete de ida y vuelta de Madrid a Buenos Aires para el 4 de diciembre a través de Plus Ultra, pagando 859 euros. Sin embargo, en las últimas horas, el vuelo de ida fue cancelado abruptamente sin proporcionar razones claras.
“Solo recibí un correo electrónico que indicaba la cancelación por motivos operativos y me pidieron contactar al centro de atención telefónica”, relata Guido al diario Clarín.
Ansioso por la falta de soluciones, decidió dirigirse al aeropuerto de Barajas. “En la oficina de Plus Ultra en la Terminal 4, me informaron que no podían ofrecer asistencia directa y que debía seguir llamando al call center”, comenta.
“Cuando finalmente logré comunicarme, me informaron que solo podían realizar cambios de vuelos, pero que no disponían de plazas para las fechas deseadas, y que probablemente no tendrían en el futuro cercano”, menciona con resignación.
Además, añadió: “Quizá a partir del 10 de diciembre puedan ofrecerme alguna alternativa, pero nada está asegurado”.
Acciones legales y frustración
Frente a esta situación, Guido presentó una reclamo en línea solicitando un reembolso, pero aún no ha recibido respuesta alguna: “Deseo presentar una queja ante la AESA (Agencia Estatal de Seguridad Aérea del Ministerio de Transportes español), pero parece que la espera para una respuesta supera el mes. Según la normativa, deberían reembolsar el pasaje en un plazo de siete días”.
Añade: “El precio del pasaje sí era considerablemente bajo, ahí radica la sospecha de una posible estafa premeditada. Me comentaron que esta aerolínea era reciente en Argentina, aunque en Colombia tenía buen rendimiento. Me equivoqué”, se lamenta Guido.
Impacto económico en los pasajeros
Magalí Nagel tenía planeado volar con Plus Ultra de Madrid a Buenos Aires el 13 de noviembre. Al igual que otros viajeros, recibió un correo cancelando su vuelo sin ofrecer opciones alternativas.
“Apenas ayer (viernes) logré contacto con ellos por teléfono y me dijeron que no reprogramarían más vuelos”, confiesa a Clarín, confundida. “No ofrecen reembolsos telefónicamente y me piden que siga enviando correos electrónicos”, añade.
Residente en Turín, Italia, Magalí planeaba partir desde allí, haciendo escala en Madrid para finalmente llegar a Buenos Aires.
“Esto es un caos. También perdí el vuelo de conexión entre Turín y Madrid, junto con las reservas de hotel en Madrid. Es increíble, casi dos mil euros perdidos”, expresa con una mezcla de angustia y furia.
“Lo peor es que continúan pagando a influencers para promocionar la aerolínea y mantienen la venta de nuevos billetes. Es incomprensible”, lamenta, sorprendida.
La respuesta de la aerolínea
Plus Ultra, envuelta en un caso de corrupción en España que afecta al ex presidente Rodríguez Zapatero, atribuye los cambios operativos a las obras en el Aeropuerto de Ezeiza. Estas obras, que se desarrollan entre el 25 de octubre y el 11 de noviembre, limitan las operaciones a una pista principal con una extensión reducida a 1.850 metros en lugar de los 3.300 metros habituales, lo que afecta a los aviones de gran porte y vuelos de larga distancia.
El proyecto persigue mejorar la pista secundaria con una inversión de aproximadamente 110 millones de dólares, llevada a cabo por Aeropuertos Argentina. Las obras, que comenzaron en agosto y se extenderán hasta diciembre, tienen un período crítico para los vuelos de largo alcance durante menos de tres semanas.
Otras aerolíneas han encontrado soluciones sin cancelar tanto. Aerolíneas Argentinas contempla una escala técnica en Río de Janeiro y Iberia y Level lo harán en Montevideo. Plus Ultra había planificado una escala similar pero decidió reducir sus frecuencias de cinco a dos entre el 19 de octubre y el 13 de diciembre, un periodo más extenso que el de las obras.
ITA Airways, que también tenía planificada una escala en Río de Janeiro, canceló sus vuelos durante los días de trabajo por considerar que los desvíos implican mayores tiempos de operación y costos adicionales, además del alza en el precio del combustible.
Para algunos pasajeros, la explicación es insuficiente. Uno de ellos indicó a Clarín que las modificaciones comenzaron el 19 de octubre y se extienden hasta mediados de diciembre, lo que afecta aproximadamente a 1.000 personas por semana debido a la reducción de vuelos.
Incremento en el descontento de los clientes
El descontento entre los afectados creció rápidamente, organizándose en un grupo de WhatsApp. En poco tiempo, reunieron a 160 personas, incluyendo argentinos residentes en España, turistas y españoles.
Casos como el de Sol, quien tenía billetes para el 23 de octubre y el 8 de noviembre, enfrentan cancelaciones sin opciones de reprogramación, solo con la oferta de reembolso de algunos trayectos. La aerolínea advierte en su web que los plazos de reembolso son imprecisos.
Otros pasajeros informaron cambios de fechas sin previo aviso, que les obligaron a adquirir nuevos boletos. Claman por recibir un reembolso adecuado y no un bono, respaldándose en la normativa europea.
El principal obstáculo radica en el costo. Para una devolución parcial solo ofrecen el tramo no utilizado, mientras que un nuevo billete oscila entre 1.200 y 1.500 dólares, aumentando debido a las escalas en Brasil y trayectos únicos.
La aerolínea Plus Ultra comenzó operaciones entre Buenos Aires y Madrid en mayo, atrayendo a compradores con tarifas bajas. No obstante, los pasajeros sienten que les han dejado de lado, posiblemente debido a menores precios pagados en comparación con otras compañías más reconocidas.
