El Camino a la Maternidad de Puli
Paula Moguilevsky, más conocida como Puli en el mundo digital y con un público de más de 4,5 millones en Puli Cocina, se enfrenta a un proceso único de maternidad. Aunque no lleva a su hija Olivia en su propio vientre, Puli siente la emoción de un embarazo, mientras que otra mujer lo está haciendo posible desde Georgia, a 11.000 km de distancia. Su útero no pudo acoger su sueño de ser madre, pero ni el cáncer logró impedirlo.
La Lucha contra el Cáncer
En 2023, Puli fue diagnosticada con cáncer de cuello uterino tras un PAP que había demorado en recoger. Al retirar los resultados seis meses después, descubrió la presencia de células anormales relacionadas con el VPH. Este diagnóstico la embarcó en un arduo viaje de consultas con oncólogos, resonancias, biopsias y múltiples operaciones. A través de su experiencia, Puli se convirtió en promotora de la prevención, insistiendo en la importancia de realizarse exámenes regulares.
Antes del Día de la Madre, Puli anunció a su comunidad digital que Olivia venía en camino. “Elegí el nombre Olivia sin conocer su significado: resiliencia”, comenta Puli sobre su elección. La maternidad sería posible gracias a Alexandra, la mujer que generosamente aceptó llevar a Olivia en su vientre.
El Reto de la Subrogación y la Fertilidad
Tras múltiples complicaciones, incluyendo una intervención que casi le cuesta la vida a los 37 años al intentar congelar sus óvulos, y diversos intentos fallidos de implantación, la subrogación surgen como la única vía viable. A pesar de los desafíos, Puli sigue adelante, con planes de viajar a Georgia para recibir a su hija. En este país, la subrogación es una práctica aplaudida social y legalmente.
El proceso de subrogación no fue sencillo; el primer intento falló dolorosamente para Puli. Sin embargo, la perseverancia la llevó a un segundo intento exitoso. Ahora, mantiene contacto constante con Alexandra, agradeciendo cada momento de esta travesía compartida.
A lo largo de este camino, Puli también se ha enfrentado al agresivo retorno de su cáncer, que demandó más tratamientos y una cirugía inminente para retirar el útero. Ella contempla la subrogación como su única esperanza asegurada para traer un bebé al mundo con los embriones que conservó.
En cuanto a la legislación sobre la subrogación en su país, Puli aboga por regulaciones que prevengan abusos y situaciones irregulares, en lugar de prohibiciones. Además, resalta la necesidad de políticas que apoyen el congelamiento de óvulos, permitiendo igual acceso a mujeres solteras que desean preservar su fertilidad.
Sigue haciendo un llamado a la conciencia sobre la importancia del control y prevención del cáncer, enfatizando que muchas mujeres posponen la maternidad sin conocer la realidad de la fertilidad hasta que es tarde. Su historia es un testimonio de supervivencia, perseverancia y esperanza en la ciencia para cumplir el sueño de ser madre.
