Problemática Global en la Alfabetización Inicial
En el contexto de la Evaluación PISA 2025, se ha observado un empeoramiento en Argentina en las tres áreas evaluadas, con 13 puntos menos en Ciencias, 12 en Comprensión Lectora y 11 en Matemáticas. Estos descensos son estadísticamente relevantes. Sin embargo, la lectura resalta como un pilar esencial entre las disciplinas. Este desafío no se limita a Argentina; PISA 2025 corrobora estudios previos que indican una crisis global en la lectura. Entre 2018 y 2025, 56 de los 74 sistemas con datos comparables registraron bajadas significativas, y la media de la OCDE ha disminuido en unos 25 puntos. La caída es más pronunciada en lectura que en matemáticas, y las ciencias presentan menor variabilidad.
Desafíos en América Latina y el Caribe
A nivel regional, América Latina y el Caribe enfrentan esta declinación desde posiciones relativamente bajas. La gravedad del problema es indiscutible. Los resultados de 13 naciones de la región muestran un promedio de 389 puntos en lectura, en comparación con 461 en la OCDE. Un 59% de los estudiantes no logra superar el Nivel 2, mientras que en 10 de estos países, al menos la mitad no alcanza ese umbral.
Descenso en el Desempeño de Lectura
De los 12 países con datos comparables entre 2022 y 2025, 10 han visto reducir sus puntuaciones en lectura. Únicamente Costa Rica y El Salvador han mostrado mejoras, aunque sin implicancia estadística relevante. Los descensos significativos se registran en Guatemala (-37), Paraguay (-21), Perú (-18), Argentina (-12), Chile (-12), Colombia (-9) y Uruguay (-7).
Implicaciones y Futuro de la Alfabetización
El origen del descenso en la comprensión lectora reside en cambios cualitativos destacados por la OCDE: dificultades en la lectura de textos extensos, en la integración de diversas fuentes y en la evaluación crítica. Durante la era de la digitalización y la inteligencia artificial, el foco debería estar en las habilidades fundamentales, como la concentración, la crítica de contenido, y la correcta interpretación de la información.
Es crucial que los debates en torno al desarrollo de las capacidades lectoras no comiencen a los 15 años, ya que PISA refleja el aprendizaje acumulado desde edades tempranas. Si un alto porcentaje de adolescentes no alcanza las competencias lectoras básicas, la solución no puede concentrarse solo en la educación secundaria. Hay que asegurar un aprendizaje sólido desde las primeras etapas de la educación.
El reto no es únicamente incrementar la cantidad de lectura, sino que los sistemas educativos garanticen el desarrollo de habilidades estratégicas: la lectura con atención, comprensión y capacidad de análisis en un mundo donde la información está a nuestro alcance, pero el entendimiento y la evaluación son cada vez más cruciales y complejas.
* Ignacio Ibarzábal, presidente ejecutivo del Instituto de Evidencia Educativa
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