Reconocimiento de los octógonos negros
En Argentina, los octógonos negros presentes en los empaques se han establecido como indicadores reconocidos por los consumidores. Sin embargo, su efectividad para cambiar patrones de compra parece ser limitada. Según una encuesta nacional, la mayoría de los compradores no se fija en estas advertencias al elegir productos alimenticios, percibiéndolas más como información que como un incentivo para alterar sus decisiones de compra.
Análisis de la Ley de Etiquetado Frontal
La investigación llevada a cabo por Casa 3 en junio de 2026, abarcando 2.859 casos, revela que el 62% de los consultados ignoran los octógonos cuando realizan sus compras. Solo un 33% reconoce usarlos efectivamente al momento de decidir qué productos adquirir. Este estudio surge en el contexto del debate sobre la propuesta del Gobierno de derogar la Ley de Promoción de la Alimentación Saludable, conocida como Ley de Etiquetado Frontal, que desde hace cuatro años requiere el uso de estos sellos en alimentos con niveles elevados de azúcares, sodio, grasas o calorías.
Fuente: CASA TRES Infografía: Clarín
Percepción y uso de los octógonos
Los resultados de la encuesta muestran una discrepancia entre el reconocimiento del valor de la herramienta y su uso real. Un 45% opina que la ley es “útil”, pero casi la mitad de este grupo no aplica esos octógonos al momento de enfrentarse a las góndolas. Frente a los sellos, el 37% confía en la veracidad de la información que estos proporcionan, aunque muchos se sienten indiferentes, confundidos o preocupados por ellos.
Cuando se analizan las medidas que podrían fomentar hábitos de vida saludables, el etiquetado frontal queda relegado a un segundo plano. La educación en nutrición es prioritaria para el 42% de las personas, seguida por el acceso a comida sana con el 37%. Solo el 5% da relevancia a los octógonos, mientras que la actividad física es destacada por el 14%.
El estudio también muestra opiniones divididas sobre el papel del Estado: un 56% cree que debería permitir a cada individuo decidir su consumo, sin interferir, mientras un 38% considera que es importante una intervención gubernamental para incentivar prácticas más saludables.
Por otro lado, organismos como UNICEF Argentina y la Fundación Interamericana del Corazón (FIC) han compartido investigaciones que resaltan una reducción en las compras y en la percepción saludable de productos identificados con octógonos. Además, datos del Ministerio de Salud expuestos en 2023 indican que el 43% de los consumidores presta atención a los sellos, y un 58% ha manifestado cambios en su intención de compra, especialmente en el caso de galletitas y bebidas.
El futuro de la ley en discusión
En la propuesta para derogar la ley, el Gobierno argumenta que el etiquetado tiene “limitaciones técnicas, regulatorias, operativas y económicas” y podría dar lugar a malentendidos en los consumidores. Contrariamente, entidades médicas sostienen la importancia de mantener los octógonos como estrategia de salud pública. La Sociedad Argentina de Cardiología ha mostrado su preocupación ante la posible eliminación de la norma, ya que considera que ayuda a identificar de manera clara y rápida productos que, de consumirse frecuentemente, podrían aumentar los riesgos cardiovasculares.
Por su parte, la Sociedad Argentina de Nutrición ha tomado una postura intermedia. Mientras pide una revisión del sistema vigente, se opone a eliminar la reglamentación y defiende que el etiquetado debe integrarse en una política alimentaria comprehensiva, combinándose con educación, regulación de publicidad y promotores de ambientes escolares saludables.
