El impacto de la noticia desde Caracas se sintió inmediatamente entre la comunidad venezolana residente en Argentina. Los dos sismos que afectaron a Venezuela el pasado miércoles han dejado, según el recuento oficial más reciente, al menos 164 personas fallecidas, más de mil heridos y múltiples edificios colapsados. A miles de kilómetros, los venezolanos en Buenos Aires han estado angustiados, intentando contactar a sus familiares y amigos para confirmar su seguridad.
La ansiedad se ha convertido en desesperación para muchos de ellos.
“Ayer era un feriado en Caracas, mucha gente estaba en la playa, y mi sobrina de 13 años había decidido quedarse en el edificio. El edificio colapsó y la buscan desde las 11 de la noche de ayer”, relató Miguel Bordones a Clarín.
Su sobrina, Samara, hija de su hermano, se encontraba sola en el momento de la tragedia.
“El edificio está en ruinas, es una tragedia. Mi sobrina, Samara, es la hija de mi hermano; la familia está desesperada. Estoy aquí esperando encontrar ayuda porque las autoridades allá no la están brindando”, añadió.
Esta escena se repite entre aquellos que se acercaron este jueves a las organizaciones venezolanas en Buenos Aires en busca de información, apoyo o simplemente un hombro donde llorar.
Comunicación limitada
Lidio González, residente en Argentina desde hace 9 años y voluntario del Centro Venezolano Argentino, comentó a Clarín sobre la escasez de información que llega: “Actualmente la información es muy escasa por la falta de servicios en el país. No tenemos internet ni electricidad. Solo contamos con los números oficiales, y la información se gestiona de forma muy restringida”.
Asimismo, añadió: “La asistencia oficial está trabajando con lo que puede. Venimos de un país con serios problemas, y nuestra infraestructura no estaba preparada para enfrentar un problema como este”.
“Una experiencia desconocida”
Johann Basile, que también dejó Caracas hace nueve años y hoy trabaja como conductor de una app de viajes, recordó: “Nunca en mi vida había experimentado algo parecido. La mayoría de mi familia sigue allí. Mi madre contó que fue horrible, una pared se le vino abajo. A mi tío se le desplomaron las paredes de su casa”, explicó a Clarín.
Para los venezolanos, los terremotos son algo inusualmente raro.
“Tengo 44 años y jamás había sentido temblores allá. Dicen que un acontecimiento así no tenía lugar desde hace muchos años. No ocurrió nada similar desde la catástrofe del litoral central cuando era joven”, expresó. Desde que comenzaron a circular las primeras imágenes del desastre, ha pasado gran parte del día contactando a sus allegados para conocer su estado.
Algunos han logrado comunicarse, pero los efectos del terremoto también afectaron a quienes no sufrieron daños directos.
“Aunque la mayor parte de mi familia está bien, mi prima no corrió con la misma suerte. Su edificio quedó dañado y fue necesario evacuarlos”, relató Jano Ávila a Clarín.
Las autoridades venezolanas informaron que los mayores daños ocurrieron en el estado de La Guaira y se registraron colapsos y daños en Caracas y otras ciudades cercanas al epicentro.
Los dos terremotos, de magnitudes 7,2 y 7,5, se produjeron con solo un minuto de diferencia y han sido clasificados como los más intensos en Venezuela en más de un siglo.
Solidaridad desde la distancia
Héctor Landaeta, otro voluntario que dejó Venezuela hace 9 años, también se ha unido al Centro Venezolano Argentino: “Mi familia fue evacuada, pero está bien. Sin embargo, esta no es la situación de muchas otras familias, lo que es muy triste; por eso estoy aquí”, comentó a Clarín.
Lisset Luque, presidenta del Centro, describió el fuerte impacto emocional en la comunidad migrante: “Es una situación impactante”, dijo a Clarín.
Desde distintas organizaciones venezolanas se han coordinado esfuerzos para ayudar a quienes buscan información sobre sus seres queridos o asistencia para comunicarse con las zonas afectadas.
Luisa Vera, vicepresidenta de Alianza por Venezuela, mencionó que han iniciado un canal llamado Venezuela Conecta “para unir a los venezolanos desaparecidos con sus familiares aquí. Estamos centrados totalmente en encontrar a los desaparecidos”.
“Tenemos una lista que se verifica continuamente por nuestro equipo en Venezuela. Según información no oficial, más de 10.000 personas permanecen desaparecidas debido al colapso de alrededor de 60 edificios. Al ser feriado, las familias estaban descansando o disfrutando del día cuando ocurrió, y Venezuela carece de capacidad de respuesta ante una catástrofe así”.
Mientras las labores de rescate continúan, se ha programado una reunión de emergencia entre líderes de la comunidad venezolana y funcionarios del Gobierno de Buenos Aires para evaluar posibles formas de apoyo.
Alerta nacional
La presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, confirmó la muerte de al menos 164 personas y más de mil heridos a raíz de los terremotos.
También informó del cierre del Aeropuerto Internacional Simón Bolívar por los daños sufridos, y la suspensión de los servicios de metro y gas natural en Caracas.
Las clases fueron detenidas y varios centros educativos se están utilizando como refugios y para recibir donaciones.
Países como Estados Unidos, Argentina, Brasil, Chile, México, El Salvador y República Dominicana han ofrecido asistencia y equipos especializados para ayudar en las tareas de rescate.
Con las máquinas excavadoras todavía removiendo escombros en diversos puntos de Venezuela, en Buenos Aires cientos de familias esperan ansiosamente novedades que les informen sobre el destino de sus seres queridos.
