En un contexto donde la Organización Mundial de la Salud (OMS) contempla cerrar el caso del brote si no se registran más incidencias antes del 2 de julio, surge una noticia inesperada desde Tierra del Fuego. Lugar de partida del crucero MV Hondius, escenario en el que tres pasajeros fallecieron a causa de hantavirus, activando alarmas a nivel global.
El Instituto Malbrán ha confirmado la presencia del virus hanta en roedores capturados durante una expedición sanitaria en mayo, estableciendo por primera vez esta amenaza en Ushuaia. Sin embargo, corresponde a una variante distinta, invalidando un posible vínculo epidemiológico con la pareja de ciudadanos neerlandeses apasionados por la observación de aves, quienes fueron los primeros en manifestar síntomas y perder la vida.
Investigaciones serológicas realizadas por el equipo del Servicio de Biología Molecular de la ANLIS Malbrán revelaron por primera vez la circulación de hantavirus en los ratones nativos de la provincia patagónica. Los análisis mostraron que cinco roedores del género Abrothrix presentaban anticuerpos específicos contra este virus.
“Los estudios moleculares lograron identificar una variante del virus que no había sido registrada anteriormente. Además, las pruebas genéticas indicaron que este virus, por su semejanza nucelotídica, guarda relación con el virus Andes y pertenece a la especie Orthohantavirus andesense. Sin embargo, la variante encontrada en los roedores de Tierra del Fuego es distinta a la diagnosticada en los casos humanos relacionados con el brote investigado”, explicó el Instituto Malbrán en un comunicado.
“De esta forma, se concluye que los roedores estudiados no son la fuente de infección asociada al incidente del crucero”, afirma el documento.
Entre el 18 y el 22 de mayo, un grupo de expertos viajó a la región más austral del continente para llevar a cabo la captura de roedores silvestres. Esta tarea fue asumida por biólogos del Laboratorio Nacional de Referencia para Hantavirus del Malbrán, en colaboración con miembros de la Dirección General de Epidemiología y Salud Ambiental del Ministerio de Salud de Tierra del Fuego.
Se colocaron trampas en los alrededores de Ushuaia y áreas del Parque Nacional Tierra del Fuego. Entre los 144 roedores atrapados, no se encontró el colilargo, científicamente conocido como Oligoryzomys longicaudatus, objetivo de la exploración por ser el principal reservorio del virus Andes en la Patagonia. En su lugar, se capturaron ejemplares de las especies Abrothrix hirta y Abrothrix olivacea, relacionadas con el hantavirus en el sur argentino. El virus Andes es especialmente relevante, ya que su capacidad de transmisión entre humanos provocó cuarentenas para pasajeros y contactos cercanos en los países afectados.
Nueva variante viral: implicancias
¿Qué implica la identificación de una nueva variante viral? “Los resultados son un avance significativo en el conocimiento de los hantavirus en Argentina y refuerzan las acciones de vigilancia epidemiológica en Tierra del Fuego. En este contexto, los especialistas de la ANLIS Malbrán continuarán desarrollando estudios ecológicos, serológicos, moleculares y filogenéticos para entender el rol de las especies del género Abrothrix en la propagación de esta reciente variante viral”, detallan en el Malbran.
Detalles sobre el brote
El periodo de cuarentena para las 54 personas aún en observación por el incidente de hantavirus a bordo del crucero concluirá antes del 2 de julio.
En una reciente conferencia de prensa realizada en Ginebra, el director de la OMS informó que hasta el momento se confirmaron 13 casos, con tres muertes, involucrando a más de 650 contactos estrechos de pasajeros y tripulantes, identificados por las autoridades sanitarias en 33 naciones.
“Salvo 54, todos han completado su tiempo de cuarentena, y se espera que este grupo lo haga el 2 de julio. Si no se presentan más casos para entonces, la OMS declarará que el brote ha finalizado”, afirmó Tedros Adhanom Ghebreyesus, líder del organismo.
Impacto del MV Hondius
El MV Hondius partió del puerto de Ushuaia el 1 de abril, una jornada después de lo planeado debido a condiciones climáticas. Tres días más tarde, un pasajero neerlandés, especialista en aves de 70 años, comenzó a manifestar síntomas y contactó al servicio médico del crucero el 6 de abril, falleciendo cinco días después. A medida que pasaban los días, aparecieron más casos, entre ellos la esposa del primer afectado, quien murió en Johannesburgo.
La mujer de 69 años había desembarcado en la isla de Santa Elena para coordinar el traslado aéreo de los restos de su esposo a Haulerwijk, en los Países Bajos. Durante una escala en un aeropuerto sudafricano, sufrió una descompensación y fue internada en un hospital, donde murió el 26 de abril.
Investigación en curso
La investigación continúa para identificar el lugar del posible contagio del virus Andes en esta pareja.
SC
