Han transcurrido diez días desde que Raúl Moyano, un experimentado senderista de 59 años, desapareció en las montañas de Tucumán. En respuesta, los equipos de búsqueda han intensificado sus esfuerzos, utilizando helicópteros y drones para explorar tanto por tierra como por aire. La hija de Raúl comentó sobre la habilidad de su padre en este ámbito y agradeció los esfuerzos de los rescatistas: “Confío en que lo encontraremos”.
Avances en la búsqueda del senderista
La principal línea de investigación sugiere que Moyano pudo haberse desorientado o sufrido una caída en alguna quebrada del lugar.
Raúl Moyano, un maestro retirado y amante del senderismo, inició su ascenso al cerro Ñuñorco Grande el pasado 12 de octubre, día feriado. Su vasta experiencia en rutas de montaña como esta, que se alza a 3.320 metros sobre el nivel del mar, le permitió aventurarse por las laderas del cerro ubicado al oeste de Tucumán. Sin embargo, desde esa fecha no se ha sabido más de él.
La denuncia de su desaparición fue presentada por su hermano, quien lo aguardaba en casa. Los operativos de búsqueda comenzaron el 15 de octubre por vastas zonas de los Valles Calchaquíes. Sin embargo, los avances no han sido favorables, en parte, debido a las condiciones climáticas que complicaron el acceso a algunas áreas.
Condiciones actuales de la búsqueda
En este décimo día desde su desaparición, el operativo de búsqueda se ha intensificado, y además de los equipos terrestres, ahora se cuenta con el apoyo de cuatro drones y un helicóptero coordinados por la Fundación Cumbres Andinas para intentar localizar a Moyano.
Hernán Pajarón, presidente de la fundación, se mostró optimista al decir: “Moyano posee las habilidades necesarias para sobrevivir. Está equipado con una linterna, un cuchillo y un encendedor. Además, hay disponibilidad de agua en la zona”.
“Hoy nos encontramos retomando los rastreos en diferentes puntos de la montaña, y en las zonas más complicadas estamos empleando un helicóptero. Hay un despliegue de 11 oficiales de la policía provincial junto con tres guías de Gendarmería”, explicó Pajarón a la prensa local de Río Negro.
Perfil del veterano explorador
Raúl Moyano, oriundo de Río Seco en Tucumán, desarrolló gran parte de su carrera y vida personal en la región de la Patagonia. Actualmente reside en Bariloche, pero estaba de visita con su hermano en el norte argentino, quien lo esperaba tras su jornada de escalada.
El perfil de Moyano esté muy lejos del de un turista inexperimentado. Su vasta trayectoria en montañismo lo respalda, como lo señala su hermano: “Raúl tiene un extenso historial en caminatas y suele frecuentar refugios de montaña”.
Esta sólida base de experiencia resulta desconcertante para quienes investigan su desaparición.
Hipótesis familiares sobre su paradero
El último contacto con Moyano se produjo en la mañana del lunes, alrededor de las 11, mientras se disponía a subir el cerro Ñuñorco, hacia el sur del Valle de Tafí. Su hija, Suyay, compartió detalles sobre las teorías que manejan los expertos y familiares.
“Existe la posibilidad de que se haya perdido. Durante el lunes y martes, aprovechando el buen clima, intentó regresar por la misma ruta que ascendió, pero es probable que en el trayecto se haya extraviado. Perdimos la señal al sur”, explicó a un medio local.
Asimismo, se contempla la posibilidad de que pudo haberse desviado hacia la Quebrada del Portugués, se le cayera el celular o esté refugiándose debido al mal clima.
Hernán Pajarón reafirmó recientemente que lo más probable es que haya sufrido una caída en una quebrada de la que no pudo salir por sus propios medios. Sin embargo, la búsqueda continúa bajo la esperanza de hallarlo con vida.
Suyay concluyó sus palabras con una nota positiva: “Tengo la esperanza de que lo encontraremos y que podré abrazarlo nuevamente”.
BPO
