El número de fallecidos debido a los dos terremotos que afectaron al norte de Venezuela ha alcanzado los 1.430 este sábado. Mientras los equipos de rescate continúan trabajando arduamente en el estado de La Guaira, el más golpeado por esta catástrofe, cientos de venezolanos residentes en Argentina permanecen a la espera de noticias de familiares que aún no han sido localizados.
La búsqueda incansable de los venezolanos en Argentina
En Argentina vive aproximadamente una comunidad de 200.000 venezolanos, de los cuales cerca del 70% reside en el Área Metropolitana de Buenos Aires. Desde Alianza x Venezuela se informó a Clarín que han recibido 110 consultas de personas que buscan a parientes desaparecidos desde que ocurrió el desastre. Lisa Vera, vicepresidenta de la organización, indicó que un 40% pudo reencontrarse o contactar a sus seres queridos, aunque muchos casos aún no tienen solución.
Liset Luque, presidenta de la entidad, señaló que hasta ahora no han recibido peticiones de ayuda de argentinos que vivan en Venezuela y que hayan sido directamente afectados por el desplome de estructuras o heridas personales.
Familias esperando noticias
Uno de los casos es el de Chriset Hernández, residente en Buenos Aires, quien busca a su tía, Crismar Hernández, de 43 años, desaparecida tras el colapso del edificio en el que residía en Playa Grande, en La Guaira.
“Mi tía estaba con una vecina. La mujer salió a hacer una compra y le dejó sus tres hijos para que los cuidara. Cuando regresaba vio cómo el edificio se derrumbaba. Desde entonces, la estamos buscando a ella y a los tres niños, sin noticia alguna hasta ahora”, relató a Clarín.
Crismar compartía hogar con su hija Christian, de 19 años, quien se encontraba en la playa aquel día celebrando San Juan y logró salvarse. Al regresar, buscó a su madre y le comunicó a su hermana: “No encuentro a mamá por ninguna parte. Tememos que haya quedado atrapada en alguno de los pasillos”.
Tres hermanas de la mujer, que también residen en Argentina, esperan ansiosamente novedades del operativo de búsqueda, pero la labor de rescate avanza con lentitud. “Hoy la buscaron nuevamente, pero debieron detenerse porque el uso de maquinaria movía uno de los edificios aún en pie, existiendo riesgo de otro derrumbe”, explicó Chriset al diario.
A pesar del colapso total del edificio, los rescatistas hallaron algunas pertenencias de la mujer, como fotografías, zapatos y ropa. “No perdemos la esperanza”, afirma su sobrina.
Giovani Cumaná, quien vive en Argentina, tomó un vuelo a Venezuela cuando se enteró del terremoto.
“En el derrumbe estaban mi hermano y mi cuñado. Me informaron que sacarían dos cuerpos, pero aún no sé si se trata de ellos. Encontraron pertenencias de mi hermano y me las entregaron. Es desolador, pero hasta no ver los cuerpos, no dejaré de buscar”, expresó a Clarín.
Historias de dolor y esperanza
Otra narración es la de Miguel Bordones. Horas después del sismo, se acercó al Centro Venezolano Argentino en busca de apoyo y relató a Clarín la búsqueda de su sobrina Samara Noemí, de 13 años, quien había desaparecido. Un día después llegó la peor noticia. “La encontraron sin vida. Fue devastador porque nunca recibimos ayuda. Mi hermano y algunos sobrinos entraron ellos mismos entre los escombros para buscarla. Me dicen que aún hay más de 15 fallecidos sin rescatar”, contó.
Wendy, quien reside en Argentina desde hace ocho años, también aguarda noticias sobre su familia: “En el derrumbe estaban mi prima Bárbara Venales y su hija Kathara, de 13 años. A mi sobrina la encontraron y fue trasladada al hospital, pero desconocemos su estado actual. No hay señales de mi prima. El último en hablar con ella fue un vecino a quien invitó a pasar la tarde, pero no pudo llegar”, relató.
A esos casos se añade otra petición que ha comenzado a circular en redes sociales: la de Andrés Elián Navarro Blanco, un niño de 11 años hallado entre los escombros del Urbanismo Caribe, en La Guaira. Tras confirmarse la muerte de su madre y quedarse sin tutor, las organizaciones buscan localizar a su padre, Flemig Navarro, quien se encuentra en Argentina.
Solidaridad ante la adversidad
Helen Nadales, quien ha vivido en Buenos Aires durante ocho años, pasó varias horas sin poder comunicarse con su hija debido a los cortes eléctricos y de telecomunicaciones. “Al principio no sabía nada de ella. Es desesperante. Luego contestó y está bien, pero tengo amigos desaparecidos. Hay quienes han salido de edificios dañados y otros que siguen intentando encontrar a sus hijos. Además, tengo un amigo entrañable con quien aún no hemos podido contactarnos”, compartió.
Mientras las labores de rescate prosiguen en La Guaira, decenas de construcciones han colapsado y las autoridades tienen desplegados equipos de emergencia. La comunidad venezolana en Argentina sigue atentamente cada actualización, con la esperanza de que las listas de sobrevivientes aumenten y de que aquellos que permanecen desaparecidos sean encontrados con vida.
AA
