Tres meses después de que los senadores de Buenos Aires aprobaran de manera unánime una ley destinada a prevenir accidentes y proteger la seguridad de jóvenes en clubes deportivos, la normativa sigue sin ser implementada. Esto implica que las nuevas condiciones y medidas preventivas contempladas para evitar que los arcos de fútbol caigan o para prevenir lesiones por colisiones con elementos estructurales no pueden ser aplicadas aún.
Burocracia y eventos fatídicos
La maquinaria burocrática estatal avanza lentamente, mientras que los incidentes trágicos ocurren con rapidez. En el transcurso de un año, se han dado al menos cinco incidentes serios en contextos deportivos con niños como afectados. El caso más reciente fue hace menos de una semana: Bautista, un niño de 12 años, está en condición crítica luego de que un arco de fútbol le cayera en la cabeza en el club Lanús, al sur del Gran Buenos Aires. El menor sufrió un grave traumatismo craneal que pone en riesgo su vida.
Conmoción por accidentes en instalaciones deportivas
El 7 de octubre, otra tragedia ocurrió cuando una niña de 8 años perdió la vida después de que un arco metálico le cayera en la cabeza mientras patinaba en un club de General Villegas.
En mayo, Angelina Espinoza, una joven de 15 años, falleció a causa de un shock hipovolémico tras ser golpeada en el abdomen por un arco de fútbol que se volcó en Jesús María.
Hace un año, Benicio Farji, de solo 8 años, murió tras sufrir una grave hemorragia intracraneal cuando un arco de handball no asegurado cayó sobre él en el Club Argentino de Quilmes.
Martín Páez, de 13 años, murió el 2 de noviembre de 2025 cuando un arco de fútbol cayó sobre él en el camping del Círculo de Oficiales de la Policía de San Juan, ubicado en Rawson.
Joaquín Gatto, de 12 años, es otro caso emblemático. Falleció en enero de 2026 en un campamento en Neuquén cuando un arco cayó sobre su cabeza. Su madre, Soledad, residente de La Matanza, promovió la ley que, aprobada rápidamente, lleva el nombre de su hijo.
Expectativas sobre la reglamentación de la ley
La normativa, escrita por el diputado provincial Facundo Tignanelli, detalla la muerte de nueve niños entre 2007 y 2025, todas ligadas al uso de los tres postes que forman parte del equipamiento de deportes colectivos. Actualmente, los procesos administrativos retrasan la aplicación de la ley que dicta medidas para la instalación segura de arcos y otros equipamientos deportivos para evitar accidentes y proteger la seguridad de los menores en Buenos Aires.
Funcionarios indicaron que pronto se definirá la reglamentación y que su publicación en el Boletín Oficial está prevista para las próximas semanas.
El despacho del legislador que presentó el proyecto bajo el impulso de la madre de Joaquín señaló que la cuestión es demasiado delicada para especular sobre las razones del retraso. Indican que corresponde al Ejecutivo dar respuestas adecuadas.
Más allá del embotellamiento burocrático, surge la duda de cómo y con qué recursos se realizarán inspecciones y supervisiones de las instalaciones según lo estipulado en la ley.
En la provincia de Buenos Aires, existen, al menos, 866 clubes inscritos en ligas de fútbol y federaciones locales. A ello se suman centros deportivos donde se practican otras disciplinas y numerosas instalaciones privadas con campos de fútbol.
Desde la Gobernación informan que gran parte de la responsabilidad será transferida a los municipios. Actualmente, los distritos establecen los requisitos para habilitaciones y llevan a cabo las inspecciones en clubes e instituciones.
Un directivo de la Liga Amateur Platense de Fútbol explicó que al inicio de cada año, Aprevide (Agencia de Prevención de Violencia en el Deporte) inspecciona las canchas de los clubes participantes, con visitas adicionales dos o tres veces al año para revisar los “arcos fijos”.
Este dirigente, que también es profesor de educación física, indicó que los arcos móviles son difíciles de controlar debido a su cantidad. Sin embargo, en las escuelas, no se permite la práctica deportiva si los arcos no han sido revisados.
El encargado del área de fútbol del club Alumni, de la liga de Tres Arroyos, aclaró que antes de autorizar el uso de las instalaciones cada temporada, inspectores del municipio y de la Policía realizan revisiones. Esta norma se aplica a todas las entidades del distrito, que superan las 25.
Este procedimiento es común en toda la región, aunque hay gestiones municipales más organizadas que otras. En el Gran Buenos Aires, las autoridades reconocen que es casi imposible supervisar todos los espacios deportivos.
Los Bomberos, delegados por los municipios, frecuentemente asumen el control y la observación de los espacios públicos y privados como parte de los requisitos para su habilitación.
Detalles de la ley
Con fecha de publicación en el Boletín Oficial el 3 de agosto, la Ley Joaquín establece que los arcos deben contar con sujeciones, anclajes o sistemas de contrapeso permanentes o móviles si pesan más de 20 kg. Esta disposición también se aplica a los aros de básquet con soporte.
Para garantizar el cumplimiento de las condiciones de seguridad, las inspecciones y verificaciones deberán ser realizadas por profesionales certificados, quienes no estarán sujetos a impuestos por sus honorarios. Los certificados emitidos por estos profesionales deben ser exhibidos de manera visible.
Aún no se han fijado las multas por incumplimiento ni se ha designado a la Autoridad de Aplicación correspondiente.
