Una Despedida Colectiva por los “Héroes de San Juan”
Este viernes, un gran número de personas se reunió para despedir a los cuatro sanjuaninos que perdieron la vida en el accidente aéreo del 29 de julio en el Parque Provincial Ischigualasto. El servicio fúnebre comenzó a las 13 horas en la Catedral San Juan Bautista y se estima que concluirá hacia las 21 horas.
Momentos de Dolor y Recuerdos
Antes de abrir las puertas al público, las familias tuvieron un momento privado para despedirse de sus seres queridos. “No estábamos listos para afrontar este sufrimiento”, confesó Marcelo, hermano de una de las víctimas, en una conversación con Clarín. El director de Protección Civil, Carlos Heredia, estaba entre los afectados.
Homenaje en la Catedral
La catedral se cubrió de coronas florales, y junto al altar reposaban los ataúdes de Heredia, Marcelo Videla, Rubén Castro y Jorge Carabajal, envueltos con la bandera argentina. Gorros de la Policía coronaban los féretros, un símbolo del compromiso que caracterizó sus vidas, aun cuando sus funciones hubieran cambiado con el tiempo.
En un lado, fotografías de cada uno de ellos, sonriendo en uniforme, recordaban a las familias, amigos y compañeros la imagen que desean conservar eternamente.
El Apoyo de la Comunidad
Desde temprano, los vecinos hacían fila en la entrada de la catedral para decir adiós a “los héroes de San Juan”. Aunque muchos nunca hablaron con ellos, conocían su dedicación por servir a la comunidad. Hoy sienten la pérdida como si fuera de un conocido cercano.
Algunos los vieron liderar incendios, organizar rescates y manejar situaciones de emergencia complejas. Dentro de la iglesia, una frase del Evangelio según San Lucas (15:20) resaltaba: “Su padre lo vio y se conmovió profundamente, corrió a su encuentro, lo abrazó y lo besó”. Para muchos, estas palabras parecían estar dedicadas a los cuatro sanjuaninos.
En la plaza frente a la catedral, numerosos bomberos esperaban en un gesto de respeto e ingresaron al templo a las 15 horas. Eran jóvenes que anhelaban aprender y entrenar con los veteranos tras la trágica jornada de capacitación.
“Este dolor es inmenso”, declaró Patricia Tapia, quien agregó que aunque no conocía personalmente a las víctimas, las considera grandes héroes de San Juan y que esta fecha permanecerá en la historia de la ciudad.
Mauricio Vallejo permanecía en silencio ante el féretro de su amigo de infancia, Marcelo Videla, subjefe de la Policía local al momento del accidente. Juntos vivieron en la calle Tamarindo y compartieron años de amistad, aunque con el tiempo sus caminos se separaron. “Esta tragedia fue inesperada. Mi madre mantenía contacto con él, planeábamos reencontrarnos”, mencionó con emoción.
En un momento, una voz rompió el silencio en el templo para invitar a los presentes a unirse en oración por los héroes de San Juan. Todos hicieron la señal de la cruz y rezaron el Ave María. La oración concluyó con un deseo de paz para Carlos, Jorge, Rubén, Marcelo, Andrés, Matías y Rodrigo.
Las autoridades ya habían contactado a las familias de las otras tres víctimas: los cordobeses Andrés Bosch y Rodrigo Aimetta, y el piloto Matías Valenzuela de Buenos Aires. Durante la tarde, se procederá al traslado de sus cuerpos.
Una fuente judicial informó a Clarín que Bosch será incinerado y que sus cenizas se dispersarán en un incendio forestal, cumpliendo un deseo que había comunicado a su madre en vida.
Finalmente, este sábado por la mañana se llevará a cabo una misa, seguida del cortejo fúnebre hacia el Cementerio de la Capital, a unas veinte cuadras de la iglesia.
