Un conductor ebrio intenta aprobar el control de alcoholemia
A pesar de estar en evidente estado de ebriedad, el conductor confiaba en salir bien parado del test de alcoholemia, esperando un resultado que le permitiera continuar su viaje en automóvil hasta su hogar. “Va a dar bien”, llegó a asegurar con optimismo.
Resultados inesperados en el test
Sin embargo, sus expectativas se vieron frustradas. Los resultados no fueron simplemente negativos, sino que los niveles de alcohol en su sangre eran tan elevados que colapsaron el sensor del dispositivo.
Lo que podría parecer una secuencia cómica si no fuera por la gravedad del acto irresponsable, tuvo lugar en un control rutinario en la autopista Panamericana durante la noche de un sábado. Este fue dado a conocer por la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV) a través de sus plataformas sociales.
El conductor conducía un Toyota Ethios de color blanco en dirección a Carapachay. Fue detenido en las proximidades del peaje Tigre por un control de tránsito.
Todo el procedimiento fue capturado por un agente con su móvil. El conductor procedió a soplar el aparato mientras se le recordaba que la provincia de Buenos Aires adopta la política de tolerancia cero en estos casos.
En ese momento, ya era evidente por su voz que había consumido alcohol. “No, igual va a dar, va a dar bien”, exclamó con calma el conductor.
No obstante, el dispositivo mostró que los niveles de alcoholemia eran tan extremos que no pudo calcular un valor específico, mostrando únicamente tres flechas hacia arriba en lugar de un resultado numérico.
Los aparatos utilizados en estos controles de alcoholemia por la ANSV son los modelos Dräger Alcotest, certificados por el INTI. Según las especificaciones técnicas descritas online, estos dispositivos pueden medir hasta 3 gramos de alcohol por litro de sangre. Si se excede este límite, simplemente aparecen tres flechas.
En Ciudad de Buenos Aires, el límite máximo es de 0,5 gr/l de alcohol en sangre; en la provincia está absolutamente prohibido cualquier nivel.
Para comprender mejor, un nivel de alcoholemia superior a 3,0 gr/l provoca severas dificultades en el habla, mareos pronunciados, y una considerable afectación de las habilidades motoras y de coordinación.
De acuerdo con la ANSV, en el operativo se controlaron 3627 vehículos, sancionando a un total de 102 conductores. De estos, 85 fueron por resultados positivos de alcoholemia.