Este jueves, el Hospital Garrahan presentó las primeras 42 camas nuevas que ya están colocadas en dos salas de internación, formando parte del plan de renovación total de diez salas para abril. Esta renovación es parte de un ambicioso proyecto que planea reacondicionar 310 camas, con posibilidad de aumentar hasta 150 más. La inversión ha superado los 1.400 millones de pesos y busca renovar el total de camas del hospital, muchas de las cuales llevan más de 30 años en uso. Esta compra se inscribe dentro de un gran programa de modernización que alcanza a los 30 mil millones de pesos, lanzado en octubre de 2025.
Un giro necesario en el equipamiento
Según el director médico Mariano Pirozzo, quien asumió el cargo en julio, “el hospital comenzó su andadura en 1987 con tanto equipamiento que se olvidó de que debía renovarse en algún momento”. Destacó que las camas son fundamentales para los niños hospitalizados, proporcionando no solo comodidad sino también seguridad tanto para los pacientes como para su cuidado.
Pirozzo también señaló que esta actualización supone un evento crucial en la evolución del hospital: “Nos encontramos en medio de una transformación significativa, un cambio de rumbo total. No podíamos continuar utilizando camas de 38 años que estaban oxidadas y representaban un riesgo. Hoy probamos que los recursos estaban presentes, solo necesitábamos orden y estrategia”.
Proceso selectivo de las camas
La llegada de 42 camas es la primera tanda destinada a las áreas de internación. Parte de estas camas que serán sustituidas cuentan con 38 años de historia. La selección de las nuevas camas se debió a un procedimiento sin precedentes en la institución. Se convocó a una licitación pública en la que participaron 10 empresas ofreciendo 29 propuestas, y cada una tuvo que presentar dos modelos de camas para ser evaluadas en situaciones reales. Enfermeros, camilleros y médicos contribuyeron activamente, analizando pros y contras de cada opción.
Pirozzo enfatizó: “Por primera vez en el hospital, los usuarios fueron parte del proceso de selección. Solicitamos a los camilleros que compartieran sus necesidades, consultamos a los enfermeros sobre seguridad y maniobrabilidad, y tomamos en consideración las opiniones de los médicos, enfocándonos en la atención a casos complejos. Fue un hito en transparencia y participación”.
La doctora Natalia Pabón, directora médica asociada, añadió: “Buscábamos camas que se adaptaran a los niños, que pudieran pasar por los ascensores y que garantizaran seguridad e higiene sencilla. Todo fue pensado en conjunto con los usuarios habituales”.
Las nuevas camas, de la marca Paramount Bed de Japón, modelo Serie A5 – Mod. CA-54380, están equipadas con mecanismos de elevación eléctricos silenciosos, control remoto, soportan hasta 210 kilos y permiten ajustar altura, respaldo y piernas.
Beneficios para el equipo médico y pacientes
Desde su experiencia de 25 años en el hospital, la doctora Pabón celebra la llegada de esta renovación, la cual repercute directamente en la calidad de la atención: “Nuestros pacientes, que requieren internaciones prolongadas y tratamientos complejos como bombas y oxígeno, se ven beneficiados al contar con todo integrado en las camas”. Añade que pueden realizarse radiografías sin mover a los pacientes, además de contar con ruedas más maniobrables y sistemas que disminuyen el desgaste físico del personal.
El equipo de enfermería y transporte celebra esta actualización, ya que las camas más seguras y sencillas de mover disminuyen riesgos laborales y mejoran la eficiencia diaria. Los pacientes, por su parte, han recibido con alegría el cambio. “El día que se reemplazaron las camas, los niños estaban sumamente felices”, compartió Pabón.
Este cambio fue posible gracias a la participación conjunta de enfermeros, camilleros y médicos, quienes evaluaron las ventajas y desventajas de cada modelo propuesto.
Una visión futura con más proyectos
La renovación de las camas es solo el primer paso de un vasto programa de modernización iniciado por el Garrahan en 2025. Este plan incluye la instalación de un Acelerador Lineal Pediátrico, el único en su tipo en Latinoamérica, que permitirá realizar tratamientos de radioterapia con una precisión y menos toxicidad admirables.
El proyecto también considera la creación de una nueva Unidad de Internación para Trasplante de Médula Ósea, la revitalización integral de los quirófanos y la adquisición de equipo quirúrgico avanzado como microscopios, arcos en C y ecógrafos intraoperatorios. Además, incorporará máquinas de perfusión para trasplantes renales y hepáticos -los primeros en Argentina- y una ambulancia con ECMO para emergencias críticas.
El plan también incluye la renovación de habitaciones, baños y áreas comunes para el personal médico, la ampliación de las estaciones de enfermería, así como la actualización de camillas, sillas de ruedas y otros equipos médicos de esterilización y farmacotecnia. “Nos encontramos en medio de una transformación estructural”, añadió Pirozzo.
Un contexto complejo
Este anuncio se da en un marco de dificultades laborales en el hospital que se prolongan desde el año anterior. En octubre de 2025, miembros del personal realizaron protestas, incluyendo la ocupación de oficinas en demanda de mejores salarios y condiciones de trabajo. Como respuesta, la gestión optó por la cesantía de once empleados, de los cuales diez eran dirigentes sindicales, abriendo también sumarios a otros 29 trabajadores.
Este martes, el Juzgado Nacional de Primera Instancia del Trabajo N° 32 suspendió dichos sumarios y detuvo las cesantías después de un recurso presentado por la Asociación de Profesionales y Técnicos (APyT). Esta resolución fue bien acogida por los sindicatos, quienes la consideran un freno a la “persecución laboral” y planificaron un “abrazo solidario al hospital” para el día de hoy.
La dirección del hospital, no obstante, ha apelado la decisión y sostiene que es fundamental que el proceso de modernización continúe sin interrupciones. “Estamos atravesando un cambio fundamental y no podemos permitir que se detenga”, subrayan las autoridades.
