Conmoción por caso de hostigamiento extremo
Una joven de 17 años fue objeto de un severo caso de acoso escolar durante su viaje de graduación en Bariloche. La estudiante, perteneciente a un instituto en Catamarca, desató preocupación y reflexión en la comunidad educativa de la región. “Tuvo un episodio psicótico, se arrancaba el cabello y yo me deleitaba viéndolo”, relató una de las hostigadoras.
Acusaciones de difusión de imágenes privadas
La denunciante también señaló que ciertos compañeros distribuyeron imágenes comprometedoras de ella sin su consentimiento, dando lugar a dos investigaciones por acoso y difusión no autorizada de imágenes.
Reacción de las autoridades educativas
El Ministerio de Educación local exigió al colegio una respuesta sobre los hechos en un plazo de 24 horas; sin embargo, la joven afectada aseguró que los maestros conocían sobre la distribución de las imágenes. Recientemente, estudiantes realizaron una protesta frente al recinto escolar.
Relatos de intimidación y desdén
El establecimiento Pía Didoménico de San Fernando del Valle de Catamarca, junto con la comunidad educativa, sigue con atención el desarrollo de las investigaciones que rodean a un grupo de estudiantes. Esta semana, salió a la luz la historia de una estudiante de 17 años que reportó haber sido blanco de acoso y maltrato durante el viaje de fin de curso a Bariloche.
El caso ganó notoriedad cuando una de las responsables compartió cómo ella, junto a otros compañeros, acosaron a la víctima. “Vertí el contenido del vaso sobre ella sin detenerme, y se quedó inmóvil mientras el agua caía”, detalló la agresora en un material audiovisual divulgado.
“Comenzamos a cantarle frases ofensivas: que debía teñir su cabello, que su abdomen se notaba. Empecé a entonar ‘papo filtrado’, refiriéndome a un video íntimo suyo, y ella lloraba intensamente. A pesar de que algunos compañeros intentaron detenernos, continuamos insultándola”, expandió la agresora sobre el incidente.
Después de regresar al hotel, narró: “Nos notificaron que había sufrido un brote psicótico, se metía los dedos en los ojos y arrancaba su propio cabello. Me causaba una fuerte impresión, lo disfrutaba”, confesó audazmente.
La agresora concluyó en el video: “Siempre que teníamos la posibilidad, la insultábamos. Cada vez que la veíamos, le gritábamos ‘Podrida'”.
En respuesta a lo sucedido, el Colegio Pía Didoménico emitió un comunicado garantizando que había actuado con “responsabilidad y prontitud al ser informados de los hechos”, y que estaba colabora activamente con el Ministerio de Educación y Trabajo.
El comunicado también reafirma el compromiso de la institución con el cuidado integral de sus estudiantes, enfatizando el respeto a sus derechos, intimidad y dignidad, y procurando su bienestar psicológico y emocional.
Además, subraya su dedicación a una educación que, más allá de instruir, también acompaña y protege activamente a sus estudiantes.
Disposiciones del Ministerio de Educación de Catamarca
El Ministerio de Educación y Trabajo de la provincia resolvió que la dirección del colegio debe presentar un informe minucioso de lo ocurrido y de las medidas tomadas, en un plazo de 24 horas.
En simultáneo, ocurrió una manifestación estudiantil frente al colegio, con pancartas que decían: “La indiferencia perpetúa la violencia” y “Mi salud mental no es un juego”.
De acuerdo con el medio El Esquiú, la estudiante expuso en una carta pública que los docentes comentaron sobre las imágenes repetidamente en clase, sugiriendo que estaban al tanto de la situación.
Acciones legales en marcha
La Justicia de Catamarca ha iniciado dos investigaciones en relación al caso. Por un lado, el fiscal penal juvenil Guillermo Narváez imputó a tres alumnos por la presunta creación y distribución de las imágenes privadas de la víctima.
Dos de los menores implicados en la difusión participaron en el viaje, mientras que el tercero no viajaba.
Las defensas solicitaron la anulación del decreto de imputación, y el abogado de uno de los acusados mencionó que se intentaron acuerdos entre las partes, aunque sin éxito.
Paralelamente, la fiscal Paola González Pinto encabeza la segunda línea de investigación, centrada en el acoso sostenido a la estudiante, reconocido por la autora, para evaluar el impacto psicológico generado.
Los padres de la alumna afectada han anunciado que procederán con acciones legales contra la joven que divulgó las imágenes, sumando esto a las acciones ya emprendidas.
